© Nuevo boletín del ICAP .-

¿Alguien se puede creer que hubo un tiempo donde todos los sabios oficiales, los que anunciaban lo cierto y lo incorrecto, pensaban que la tierra era plana y al final de esa planicie solo había un eterno precipicio? Con lo que nos gustan las curvas a los humanos…

¿Alguien duda que hubo un tiempo en que todo occidente -ombligo del mundo- proclamaba que un buen escultor cogió algo de barro y, siendo un espíritu incorpóreo, nos modeló a su imagen y semejanza? Y en algunos lugares, la razonable duda podía llevarte al tostadero…

¿Alguien puede pensar que hubo un tiempo en que una inmensa mayoría de la sociedad estaba convencidísima de la clara y unívoca superioridad de la raza blanca sobre el resto de colores y tostados de las otras pieles? No querían darse cuenta de cuántos capullos con rostro pálido les complicaban diariamente la vida…

MEDITERRANEA OBRAS
RODOLFO Y VENTURA

Estoy convencido que el ICAP nació allá por los años noventa -todos éramos algo más jóvenes- para que la razón guie nuestros conocimientos, nos introduzca de tanto en tanto en el rincón de la reflexión y, al mismo tiempo, nos vaya desvelando pormenores de nuestra comarca recogidos por sus páginas multitemáticas, nos ofrezca la posibilidad de acercarnos a esos saberes que nos gusta conocer para descifrar mejor nuestro horizonte próximo…

JOYERIA ROYO
Y para desarrollar ese proyecto, para continuar desarrollando esa labor, Juan Corchado coordinó la presentación este sábado 2 de Diciembre, en el salón de los Alcaldes del Ayuntamiento de Segorbe, del nuevo boletín, ya el nº 24.

Fue Patxi Guerrero el encargado de hablar sobre los temas que se encontrarán los socios al abrir la revista. Todos sugestivos: La Cabecica de Nuestro Señor de Nicolás Camarón, las ermitas abandonadas del Alto Palancia, la baronía de Castellnovo en la edad media, el antiguo derecho de sacar cerdos por la calle para obtener limosnas,etc, etc.

Son como sugerentes bocadillos racionando un pasado que estaba ignorado y vuelve al conocimiento colectivo para que los vayamos saboreando con mordiscos que te ofrecen sabores distintos.

Pero la joya de la presentación -para los allí presentes- fue la interesantísima conferencia que ofreció Vicente Gómez, catedrático de historia, sobre el desaparecido Teatro Camarón de Segorbe, nuestro escenario de cultura, dictatorialmente desaparecido en los años setenta. Con su amena charla, enriquecida por fotos y documentación conseguida, vino a completar ese hueco en su conocimiento que tenemos todos los segorbinos que vimos o entramos en el edificio cuando existía, que sentimos algún escalofrío de tristeza en el momento que Vicente hizo la observación de que las piquetas se apoderaron del teatro ante el silencio de la ciudad. Creo necesario acabar el artículo con algunas palabras que usa el autor en su artículo: “pasado medio siglo parece que el Camarón nos pide cuentas a los segorbinos, por haber sido incapaces de conservar un importantísimo elemento no solo patrimonial, también icónico…”

Es verdad, pero los focos de cultura siempre han molestado a las dictaduras.

Manuel Vicente Martinez – Foto:José Plasencia