Poco público en la procesión del Corpus Christi de Segorbe

Con bastante menos público del habitual en las calles el obispo de la diócesis Segorbe-Castellón, Casimiro López, presidio ayer la tradicional procesión del Corpus Christi y seguir la impresionante Custodia de plata, del siglo XVI, donada a la ciudad por los Duques de Segorbe.

Previamente el obispo ofició una Misa Pontifical en la Catedral-Basílica, tras la que la única procesión civil del alo, la del Corpus, salió a la calle.

La salida de la procesión a las calles fue anunciada por las voces de los doce colosos de bronce del conjunto sonoro de la Catedral-Basílica, manejados por los componentes de la prestigiosa Asociación de Campaneros de Segorbe, además de por un desfile previo de los queridos Gigantes y Cabezudos, que después de la procesión terminaron la fiesta bailando en la plaza del Agua Limpia como es tradicional.

Los seis grandes colosos de cartón piedra fueron acompañados por los alegres Cabezudos, tras los que los niños suelen correr en un alegre y frenético griterío.

Por otro lado medio centenar de niños y niñas ataviados con los blancos vestidos y delicados encajes de los trajes de comunión, precedieron ayer el paso de la Santa Custodia, tras la cual desfila la corporación local junto a la bandera de la ciudad, del siglo XIX, por tratarse esta originariamente de una de las pocas procesiones civiles que todavía se celebran.

El suelo del itinerario recorrido por la procesión es cubierto anualmente por una alfombra de espliego y manzanilla, además de por el tapiz floral de plantas aromáticas que confeccionan los vecinos de la plaza del Almudín, el cual con su aroma impregno agradablemente todo el ambiente.

Chelo Torrejón – Fotos:José Plasencia

JOYERIA ROYO
RODOLFO Y VENTURA
ENERSOSTE

Poco público en la procesión del Corpus Christi de Segorbe