© Reabren el paso por el Camino Viejo de Altura y Esperanza .-

Los trabajadores de la empresa Sistemas Técnicos Jover S.L., de Torrent, concluirán hoy los trabajos de consolidación y tapiado de las ventanas y puertas de la fabrica de Ramón Inglés, lo que permitirá volver a reabrir al tráfico rodado los llamados Camino viejo de Altura y el de La Esperanza .

Cabe recordar que ambos caminos fueron cortados al tráfico hace cuatro meses y medio por el Ayuntamiento de Segorbe después de declarar en ruinas la antigua edificación, ya que esta presentaba peligro de derrumbe.

“Ante la posibilidad de ruina inminente del edificio, el Ayuntamiento tomó las medidas de seguridad para cortar el paso en noviembre. Al mismo tiempo, se comunicó al Juzgado y se trató de notificar a los propietarios, lo que no resultó posible. Al juzgado se solicitó, además, la autorización para poder actuar y afianzar las medidas de seguridad, por parte del Ayuntamiento”, aunque finalmente el Juzgado consiguió contactar con los dueños y “les notificó las medidas urgentes cautelares que debían tomar para evitar el riesgo y peligro en el camino”, según han explicado a InfoPalancia desde el consistorio.

Deficiente señalización
ambos caminos fueron cortados al tráfico hace cuatro meses y medio por el Ayuntamiento de Segorbe después de declarar en ruinas la antigua edificación, y

Bloque de hormigón en el Camino Viejo de Altura. Fotos:J.Plasencia

El acceso a los dos caminos fue cortado incialmente por el Ayuntamiento mediante la colocación de unas vallas metálicas, las cuales fueron sustituidas posteriormente por unos bloques de hormigón señalizados unicamente por unos folios impresos colocados en lo alto de unos postes metálicos, lo que ha generado más de un desconcierto.

La antigua fabrica es un edificio histórico y singular aunque muy transformado y con muchas ampliaciones, de propiedad privada, con cuatro plantas. Se encuentra justo en el límite entre los términos municipales de Altura y Segorbe.

El edificio fue construido en el siglo XVII por los frailes de la Cartuja de Valldecrist con la función de molino para aprovechar la fuerza motriz que representaba el salto de agua procedente del manantial de la Esperanza. Todavía se conserva a sus espaldas un gran arco de mampostería y sillería que sirve de acueducto. También tuvo alguna utilidad en relación con la fabricación de tejidos de lana de los rebaños de ganado que tenían los propios cartujos.

En 1970 se instaló en el edificio la fábrica de porcelana de Ramón y Josefina Inglés, dos escultores de Bétera con renombre en el mundo de las figuras en porcelana.

RODOLFO Y VENTURA
MEDITERRANEA OBRAS

Durante algunos años, la fábrica funcionó a la perfección, hasta en la década de los ochenta, en que el peso que Lladró estaba adquiriendo en el mercado de la porcelana fina y la muerte del dueño, propiciaron su cierre.

Tras el fallecimiento de Ramón Inglés, los muchos objetos que se fabricaron con su firma se han convertido en obras de arte, en piezas de decoración muy apreciadas por anticuarios y coleccionistas particulares.

Sin embargo todo quedó en su sitio: maquinaria, hornos, estanterías, embalajes, mesas y sobre todo miles y miles de moldes y pruebas de figuras, piezas para montar, algunas terminadas y almacenadas… Con todo este continente el edificio fue vendido a una persona que pretendía rehabilitarlo para destinarlo a residencia de niños discapacitados, pero enfermó y el proyecto se quedó en el papel.

Leyendas en torno al edificio

A partir de ese momento el abandono fue total. Al quedar apartado del casco urbano de la ciudad fue el objetivo de grafiteros, ladrones, expoliadores, vándalos y también muchísimos curiosos que se veían atraídos por un cierto encanto que representaba las amplísimas salas, de techos muy altos, las luces entrecruzadas y con la presencia de infinidad de ojos de muñecos que parecían seguir sus pasos; pierrots, arlequines, polinchinelas, muñecas aparecían por todos los sitios a lo largo de los metros y metros de estanterías repletas de materiales, progresivamente sustraídos por los amantes de lo ajeno que forzaron las puertas, arrancaron los balcones, las rejas, las ventanas, los pasamanos y las barandillas para entrar y llevarse los moldes. En el año 2014 se derrumbo la cubierta y en noviembre del pasado año se vinieron abajo los forjados.

Reabren el paso por el Camino Viejo de Altura
Chelo Torrejón