La Villa de Altura concluyó ayer la programación de sus fiestas patronales con el acto central del tradicional besamanos a la Virgen de Gracia. Así pues se puso punto y final a un fin de semana repleto de actos musicales, culturales y, sobre todo, cargados de fe y devoción ante la mirada de la patrona de la localidad.

Por ello, el sábado se celebró la festividad de la Virgen de Gracia, con la novedad de que se estrenaron, tras el canto de la aurora, las nuevas majestuosas campanas de la torre del campanario.

La festividad de la Virgen de Gracia contó con la tradicional bendición de las calderas en la Plaza Mayor, una vez finalizada la misa; mientras que por la tarde a partir de las siete y media se celebró la procesión por las calles de costumbre con la Virgen de Gracia presidiendo el acto mientras era portada a hombros de sus llevadores, bajo la respetuosa y emocionada mirada de vecinos, fieles y devotos.

Por la noche, los vecinos vibraron con el castillo de fuegos artificiales a cargo de la pirotecnia local “Zarzoso”, y para finalizar el día festivo se celebró la verbena del mantón y el tradicional pasacalle de parejas, con las mujeres ataviadas con sus mejores galas luciendo su mantón de manila.

Alejandro Ibáñez Altura cierra la programación de sus fiestas patronales

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