© Bolumar entre mujeres .-

-EXPOSICIÓN TEMPORAL EN EL ÁMBIGÚ-

Debe ser una grave enfermedad haber perdido los recuerdos infantiles. No puedo olvidar como cada año me alegraba al ver lo corto que se me habían quedado los pantalones del año anterior. Para mi madre no era una sorpresa y ya me tenía preparados los que mi hermano había desechado hacía varias temporadas. En un lejano día comprobé que ya había dejado de crecer y siguiendo la cita bíblica, noté que mi cuerpo me pedía a todas horas multiplicarme. Descubrí que el mundo estaba lleno de chicas atractivas y por aquellos católicos tiempos te decían que “eran la perdisión de los hombres”… Si dijese que fui un ligón mentiría descaradamente, porque aquellas mujercitas de mis años mozos estaban codificadas para ser extremadamente secas o exageradamente simpáticas según sirvieses para prototipo de novio o fueses material de burdo entretenimiento y a mí casi nunca me ha gustado perder el tiempo. Sin embargo, al colectivo masculino nos introdujeron un gen -quizás por la via de la quina San Clemente- cuyos marcadores activos nos mantienen dispuestos a pensar siempre en las mujeres, en ocasiones en vertical y otras en horizontal, por eso cotidianamente nos resultan un animado tema de conversación…

ESCUELA DE DANZA
Por eso entendí tan pronto el universo artístico de Bolumar y su trayectoria. Nuestro pintor segorbino desenmaraña y muestra esa red de sensaciones hacia las mujeres en sus imágenes, en sus vestidos, en sus colores, en su luz, en las posiciones como las recrea, en los fondos con que las acompaña, en sus sonrisas. Tengo la sensación que cuando coge un pincel, deja libre ese gen tan atractivamente obsesivo y se dedica a ser rotundamente sincero, a recrear en las telas su sensibilidad hacia el sexo opuesto, siempre con delicadeza y admiración…

Desde este jueves pasado cuando entre amigos y medios de prensa se hizo la inauguración, en el restaurante AMBIGÚ de Segorbe, ese ámbito gastronómico en cuya guarnición incluye temporales escarceos culturales, BOLUMAR presenta una muestra de su presente artístico. Esta colección la podremos disfrutar hasta que pasen las navidades. Allí podemos ver al artista ofreciendo pinturas, platos de cerámica, esculturas y grabados, siempre con un tema inquietantemente común: LA MUJER. ¡Qué fácil es decir, cuando el continente es un restaurante, que están para comérselas!

Bolumar entre mujeres

Manuel Vte. Martínez