La Diputación de Castellón refuerza la prevención de incendios durante estas fechas en zonas especialmente sensibles del interior de la provincia a través de las 16 brigadas de trabajos forestales creadas junto a la Generalitat, las cuales han trabajado ya en media docena de municipios de la comarca del Alto Palancia.

Así, la actuación de estos efectivos se está centrando especialmente en mejorar zonas de riesgo por su cercanía entre lo urbano y lo agrícola y forestal con tal de ampliar la franja de defensa con el área forestal y mejorar su situación antes de verano, reforzando los trabajos de prevención durante todo el año para evitar la propagación del fuego.

Y es que estos 80 efectivo han actuado ya en más 40 kilómetros lineales de la provincia creando franjas de seguridad de entre 15 y 20 metros de anchura, según zonas.

El diputado provincial de Bomberos, Luis Rubio, ha asegurado que “trabajamos durante todo el año para procurar llegar en las mejores condiciones a la época estival que es la de máximo riesgo de incendios en nuestra provincia. Tenemos una superficie forestal muy amplia, con zonas habitadas cercanas, con explotaciones agrícolas y ganaderas que tenemos que proteger, y cuanto más trabajemos en la prevención mejor preparados llegaremos y más medios habremos puesto para procurar el mejor verano para nuestros bosques”.

ESCUELA DE DANZA
RODOLFO Y VENTURA
JOYERIA ROYO
Las brigadas de trabajo, con el apoyo de la Unidad de Maquinaria Pesada (UMP) del Consorcio Provincial de Bomberos se centran en la creación de cinturones de protección en las áreas con especial problemática en materia de incendios de interfaz urbano-forestal como zonas de urbanizaciones, carreteras de acceso a las poblaciones enclavadas en entornos forestales potencialmente peligrosos, instalaciones estratégicas como repetidores de comunicaciones, o barrancos junto a poblaciones por poner algún ejemplo.

En ese sentido, hay que tener en cuenta que el trabajo que desarrollan estas brigadas se centra sobre todo en actuaciones de limpieza y mejora de la zona interfaz urbano-agrícola-forestal con el objetivo de crear las discontinuidades necesarias que permitan reducir la posibilidad de ocurrencia de un gran incendio forestal y además sirvan para complementar y mejorar la red de áreas cortafuegos que pudieran existir, al objeto de defender todos los bienes patrimoniales vigentes.

El diputado ha explicado que “los trabajos que realizan las brigadas, formadas cada una de ellas por cinco efectivos, cubren un amplio abanico de tareas, desde inventario y señalización de accesos, eliminación de combustible, reestructuración de los combustibles forestales en áreas urbanizadas, vías de comunicación o enclaves estratégicos hasta la adecuación de zonas no urbanizadas o cualquier otra actuación que los servicios de emergencia les encomienden”.

Los municipios donde ya han actuado son los siguientes: Barracas, Ballestar, Pobla de Benifassà, Rossell, Bejís, Castellfort, Benassal, Montán, Castell de Cabres, Forcall, La Mata de Morella, Morella, Todolella, Vallibona, Villores, Olocau, Cinctorres, Portell de Morella, Salzadella, Sant Mateu, Cervera, Sant Mateu, Xert, La Pobla Tornesa, Alcalà de Xivert, Atzeneta, Llucena, Benicàssim, Cabanes, Borriol, Alcora, Onda, Sueras, Matet, Segorbe, Torás, Montán, Soneja, Eslida, Ahín, Almedíjar y Santa Magdalena de Pulpis.

Actualmente se trabaja de forma intensa en zonas de especial peligro en municipios como Benicàssim, Vilafamés y determinados tramos de carreteras considerados especialmente sensibles ante una posible intervención por incendios en grandes masas forestales como es el corazón de la Sierra de Espadán.

La masa forestal es ya el 64% de la superficie provincial

Cabe recordar que este proyecto pionero cuenta con una inversión conjunta de 1.945.226 euros y contribuye a completar al anillo de seguridad de la provincia. Una iniciativa muy necesaria, pues debido al abandono de los cultivos la masa forestal de la provincia ha experimentado un notable incremento hasta suponer, con 423.000 hectáreas, el 64% del total de la superficie provincial (663.000 hectáreas) que es propensa a los incendios.

En el caso de los trabajos de limpieza de barrancos que también se están realizando, supone no sólo un beneficio durante un incendio sino también en caso de inundaciones.

Chelo Torrejón