La lluvia no consiguió impidir la celebración  de la cacerolada que la plataforma No a la Antena de Altura celebró el jueves a las seis de la tarde de manera conjunta con el municipio barcelonés de Cerdanyola del Vallés, con el fin de protestar en contra de la ubicación de una antena de telefonía móvil de la compañía telefónica de Vodafone en una azotea de una casa particular en pleno casco urbano. Y es que, a pesar de que desde el pasado agosto Altura lleva celebrando cada viernes caceroladas en contra de la colocación de esta antena, la de ayer se convirtió en “especial” por el hecho de haberla organizado de manera simultánea con otro de los municipios que está luchando por la misma causa en la provincia de Barcelona. “Ellos están también en la plaza del ayuntamiento haciendo una cacerolada con la que pretendemos mostrar nuestra disconformidad con la instalación de la antena en nuestros municipios y unir fuerzas para que más municipios se unan a la causa y podamos cambiar la actual ley de telecomunicaciones a nivel estatal que ampara este tipo de instalaciones”, argumentaron.

Cacerolada bajo la lluvia

Los manifestantes aguantaron el chaparrón. Foto:M.L.

Y es que la Plataforma No a la Antena de Altura continua esperando que la compañía de telefonía móvil dé una respuesta a las propuestas que el pasado 14 de septiembre, en una reunión conjunta entre plataforma, Ayuntamiento y la propia empresa se ofreció con el fin de sacar del núcleo urbano la instalación. Desde el consistorio se propuso la posibilidad a la compañía de trasladar su instalación a tres ubicaciones: La Rápita, Santa Bárbara y el polígono de la Olivera. Para la Plataforma, la mejor propuesta sería la de la Rápita, ya que es la que está más alejada del núcleo urbano y además cuenta con otra antena, pero tememos que esta no será la opción escogida”. Por la contra, la opción más desfavorable sería la de Santa Bárbara, ya que estaría muy próxima al núcleo urbano y al colegio, por lo que el problema estaría igual”.

Desde la organización alturana quisieron mostrar ayer su insistencia en que la compañía se pronuncie ya, “puesto que nos dijo que en un plazo de 15 días nos daría un descarte, los 15 días se cumplieron el pasado lunes y estamos nerviosos porque no nos han dado ningún tipo de solución alternativa”. En este sentido, No a la Antena explicó ayer a Levante de Castelló que en principio queremos que el ayuntamiento continúe dentro de las negociaciones con Vodafone, pero si en un plazo de unos cinco días vemos que todavía no nos han dado ningún descarte y desde el Ayuntamiento tampoco nos dicen nada, intentaremos negociar directamente con la empresa”.

Ruidos de protesta. Foto:M.L.

Ruidos de protesta. Foto:M.L.

El próximo jueves a las 20 horas la plataforma ha convocado una nueva cacerolada.

Desde que se tuviera conocimiento de la puesta en marcha de esta antena en la terraza de un edificio particular, los vecinos de Altura han estado en “pie de guerra” con el fin de evitar que esta empresa de telefonía móvil ponga en funcionamiento la antena. Para ello se creó una Plataforma de gestión que, en tan solo una semana, recogió más de 1500 firmas en contra de la instalación. Así mismo, los vecinos han organizado manifestaciones, charlas, cenas protesta y caceroladas para hacerse oír y mostrar su disconformidad con la causa.

Cacerolada bajo la lluvia

Ana Monleón.