Cebrián destaca en Viver los valores naturales de la comarca

La consellera de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural, Elena Cebrián, ha abogado por recuperar una mirada diversa sobre nuestro territorio, que abarque la pluralidad del paisaje, actividades y riqueza de la Comunitat Valenciana, más allá de la imagen convencional que tiende a centrarse en el litoral. Como ejemplo ha puesto la comarca del Alto Palancia, que representa en un solo valle las esencias del territorio valenciano.

Elena Cebrián se ha manifestado en estos términos en el encuentro mantenido en Viver en el marco de los Diàlegs d’Estíu que impulsa la Conselleria de Transparencia para rendir cuentas y responder ante la ciudadanía sobre la actividad del Consell, con la colaboración del Ayuntamiento, cuyo alcalde, Vicente Martín, acompañó a la consellera en el acto.

La comarca constituye un eje relevante que une montaña y mar, en el entorno de dos parques naturales, con una notable riqueza forestal, muchos de los rasgos de nuestro patrimonio natural e histórico común y las características ejemplares propias de nuestra ganadería y agricultura, tanto en cultivos de secano como de regadío.

Cebrián se ha referido a la amplitud de competencias de la Conselleria que lidera, porque abarcan todo el territorio de la Comunitat Valenciana. Ha situado en primer lugar los agricultores y agricultoras, porque “son el eslabón principal en la cadena de provisión de alimentos y por ello es necesario que sean bien remunerados por sus productos y cuenten con una garantía de sostenibilidad y una perspectiva de futuro en su trabajo y su proyecto de vida”.

Tras reconocer la presión que padece el sector agrario y las carencias de los sistemas de ayudas de la PAC, ha mostrado su empeño por que la reforma de la Política Agraria Común (PAC), en plena negociación, sirva para que las ayudas beneficien a quien realmente debe recibirlas, promueva la incorporación de profesionales jóvenes y mujeres y tenga en cuenta la especificidad de la agricultura mediterránea.

Sobre la pérdida de población en los pueblos de interior ha señalado la necesidad de una actividad económica que proporcione ingresos a sus habitantes y que esa actividad no se base únicamente en el sector agrario, que ha sido tradicionalmente la principal. En esto contexto, ha destacado las líneas de trabajo del Programa de Desarrollo Rural, propias de la Conselleria, con medidas para diversificación de la producción, ayudas a jóvenes o industrias alimentarias y complementadas por otras actuaciones del Consell.

Contra la despoblación

“Tiene que haber una estrategia transversal que atienda a la provisión de distintos servicios públicos”, ha explicado, “de ahí la Agenda Antidespoblación, en la que estamos ultimando un catálogo de actuaciones de las consellerias, enfocadas a zonas de interior con mayor riesgo de despoblación”.

Cebrián ha puesto el acento en la superficie forestal, porque más del 60% de nuestro territorio es forestal, aunque fuera no se identifique a la Comunitat Valenciana por esta característica. Se ha referido a los rasgos del bosque mediterráneo, peculiar y único en Europa, muy entrelazado con nuestra historia agraria y la población en los pueblos de interior.

“Esa gran superficie forestal necesita instrumentos de gestión, que debe ser sostenible”, ha señalado, asociada a las funciones de los bosques como protectores del suelo, el agua y la biodiversidad, pero también como factor de riqueza de las economías locales.

En ese contexto, Elena Cebrián ha señalado como líneas destacadas de trabajo de la Conselleria en relación con los incendios, especialmente por ser el bosque mediterráneo vulnerable, más aún cuando padecemos periodos de sequía, como los actuales. Ha apuntado la concienciación, porque las estadísticas nos revelan, que prácticamente en el 70% y 80% de los incendios se deben a causas humanas; también a la vigilancia y prevención a lo largo de todo el año como una labor continua, y un trabajo singular, en conlaboración con diputaciones y entidades locales centrado en las zonas de interfaz urbano-forestal y agrícola-forestal, donde se generan con facilidad muchos siniestros.

Respecto a los parques naturales, ha apuntado a un mayor esfuerzo para hacerlos llegar a la ciudadanía, para que sean más conocidos y valorados. Algunos proyectos iniciados en torno a la idea de pasar “de la periferia al centro de la conservación”, tratan de recuperar el valor de los espacios naturales, como es el caso de la reintroducción del quebrantahuesos en la Tinença de Benifassà, que nos sitúa en una red internacional de conservación de espacios y especies y que “pone en primera linea nuestro territorio, nuestras comarcas”.

La consellera de Agricultura y Medio Ambiente ha puesto de relieve asimismo,  la apuesta por la recuperación de las variedades autóctonas, la búsqueda de unos productos muy enraizados con los distintos territorios, peculiares y diferenciados, para que el valor añadido de esos productos que demanda el consumidor se queden en el territorio y con ellos las personas que ahí trabajan. En esa línea, ha resaltado el impulso a la producción ecológica, “demostrando no solo que es posible, sino que aporta una notable rentabilidad”, donde se ha avanzado en estos últimos años y queda aún camino por recorrer.

Prensa CAPA