¿Compensa vender un coche averiado?

Aunque parezca una misión imposible, vender un coche averiado puede reportarnos cierto beneficio dependiendo de la avería, la antigüedad del coche y la pericia del dueño a la hora de evaluar los aspectos positivos del vehículo.

De entrada, cabe plantearse la posibilidad de llevarlo a un desguace para ver cuánto nos dan por él. En España la venta de componentes individuales de un vehículo usado es ilegal, y solamente podemos despiezar el coche en un centro autorizado, por lo que la única opción de obtener rentabilidad por piezas separadas es llevarlo al desguace.

El problema es que en estos centros la oferta tiende a ser a la baja, ya que su propio reporte económico viene del margen de beneficio que obtienen en el proceso de compra venta del coche una vez separados sus componentes.
Si quieres vender tu coche averiado entero el siguiente paso es conocer cuál es exactamente su valor para así poder resaltar los aspectos del vehículo desde el mismo momento en que publiques el anuncio. Puedes hacerlo consultando tablas de precios, para ver cuál ha sido la depreciación del coche en función de su antigüedad, con una herramienta de tasación online, o con el asesoramiento de un experto.

Si quieres que tu coche entre por los ojos de un posible comprador, aún con avería, debes ponerlo a punto, limpiarlo a fondo por dentro y por fuera, y reparar cuanto sea posible dentro del margen de beneficio que quieras conseguir: arañazos en la carrocería, olor a tabaco, alfombrillas viejas… Todo lo que pueda ser reparado o reemplazado fácilmente puede añadir valor al coche y contrarrestar lo que pierdas a causa de la avería.

Si quieres vender tu coche averiado, es fundamental que desde el primer momento seas transparente y expliques exactamente en qué consiste la avería, incluyendo fotos y detalles en el anuncio y respondiendo claramente a las preguntas de los compradores. No te olvides de resaltar todo lo bueno que tenga el coche: si por ejemplo la fecha de matriculación es relativamente reciente, si tiene extras que hacen de él un vehículo más práctico, o si dispone de tecnologías que facilitan su usabilidad.

En los casos en los te plantees la posibilidad de afrontar la reparación del coche antes de venderlo, debes ponderar primero cuál es el valor del coche sin avería en el mercado de segunda mano. Es decir, cuánto se ha depreciado ese modelo concreto desde la fecha de matriculación, y la cantidad por la que podrías venderlo de no estar averiado.

Si por ejemplo tu coche tiene tres años, su valor se habrá depreciado, de media, entre un 31 y un 38% dependiendo de la marca y el modelo. No olvides que en el valor final del coche intervienen también otros factores, como el estado de los componentes, la estacionalidad, la demanda e incluso el tirón del color del coche en el mercado. El resultado de esos cálculos es el precio final por el que puedes vender el coche en el mercado de segunda mano, una vez esté reparado.

El segundo paso es averiguar cuál será tu margen de beneficio si vendes el coche después de pagar la reparación, restando este coste del precio estimado. Entre los costes de reparación por debajo de 100€ normalmente se sitúan el airbag o las pinzas de freno; por debajo de 300€, los brazos de suspensión que sujetan las ruedas y los discos de freno; las reparaciones más caras suelen estar relacionadas con el aceite del motor, como por ejemplo el gripado del mismo, o las averías del filtro de partículas.