Concierto de música sacra

Augusto Belau. Foto:J.Plasencia.

Los días de Semana Santa son días de reflexión para muchos cristianos, que encuentran en los concierto de música sacra una válvula de escape para su dolor por la pasión y muerte de Jesús.

La Catedral fue el escenario del concierto de música sacra

La Catedral-Basílica de Segorbe fue anoche el escenario de un concierto de música sacra de gran calidad, que además de la educada voz de los cantantes contó con el inusual acompañamiento del recientemente restaurado órgano del primer templo de la diócesis.

Concierto de música sacra

David Montolío. Foto: J.P.

Así Yasmin Müller, como soprano; David Montolío, como tenor; y Augusto Belau, como organista, deleitaron durante alrededor de hora y media al no muy numeroso público asistente a la audición, que estuvo organizada por la institución Profundación Seo Catedral de Segorbe.

El concierto fue presentado por Manuel Barea, unido a la Cofradía de San Marcelo de Segorbe. La audición también pudo ser seguida por el público en la pantalla gigante colocada en uno de los pasillos del templo, en la que principalmente se proyecto la interpretación del organista debido al infrecuente uso del instrumento.

En el concierto se interpretaron obras de Bach; Couperin; Franck, Stradella, Torres, Messiaen y Webber.

El órgano de la Catedral Basílica de Segorbe fue restaurado hace dos años por el organero Carlos Álvarez.

concierto música sacra

Yasmin y David. Foto:J.P.

La restauración fue promovida y financiada por los canónigos José y Jesús Blasco Aguilar, Prefectos de Música y Liturgia, respectivamente.

Cabe recordar que para la construcción del actual instrumento alrededor de una quincena de personas, entre organeros, restauradores y técnicos de varias especialidades, trabajaron duro desde enero de 2011 con el fin de poner en valor esta joya musical cuya caja –cuarto en que se instala– y  fachada visible, de estilo neoclásico, datan de finales del siglo XVIII o principios del XIX.

El minucioso trabajo de reconstrucción se basó en lo que quedaba del proyecto original dejado por el maestro Palop, el cual nunca llegó a concluir, pero sirvió para la construcción del organo catedralicio, nuevo en un 100% de sus componentes.

Chelo Torrejón.