Desprendiéndome de mí pasado

ESCUELA DE DANZA
JOYERIA ROYO
RODOLFO Y VENTURA
Cuando no trabajaba, siempre miraba de reojo los escaparates entre nostálgica y un poco de envidia. Me decía que lo primero que iba a hacer era comprarme ropa y tirar la vieja. Bueno pues ahora ya trabajo, y ya me puedo comprar más ropa. Y tirar la vieja, al contenedor. Sin embargo, dicha tarea, me está resultando más dificultosa de lo que me pensaba.

No sé si por qué he llevado un buen montón de años, casi las mismas prendas de vestir; o bien por qué algunas de ellas, pertenecían a mis añorados familiares (de mi madre y de mi hermana mayor), el caso es que no estoy desprendiéndome tan fácilmente de mis viejos atuendos, como yo me pensaba. Hoy he hecho una buena limpieza de armario, con un nudo en el estómago, cada blusa, caca camisera o pantalón que he tirado tiene su historia sentimental detrás. De ahí mi renuencia a tirarlas, me recuerdan a los que ya no están conmigo.

Cómo también sé, que a medida que me compré más ropa, no tendré más remedio que tirar la más vieja. Han cumplido su misión y con creces, pues que la lleve otra persona. Año nuevo, vida nueva… y nuevo vestuario. Asín de claro.

Amparo Gimeno Pastor – Foto:José Plasencia