Las gamberradas y la falta de civismo no entienden de pandemias ni de respeto al patrimonio histórico, como demuestran los destrozos realizados en el área recreativa de la antigua Masía del Batán, de Altura, donde algunos individuos se han juntado para hacer botellón desperdigando la basura a sus paso, hacer pintadas  y romper las barreras de madera que delimitan las dos alturas del complejo.

El entorno es cuidado con todo mimo por la Asociación El Cantal de Altura, después de que los restos de la masía, que en su día perteneció a la antigua Cartuja de Vall de Cristo, se viera afectada en el año 2.000 por la construcción del tramo Segorbe-río Palancia de la A-23,

Derruida casi en su totalidad la Masía del Batán y su entorno fueron acondicionados y equipados en el año 2003 como área de recreo y espacio visitable.

Chelo Torrejón – Foto:José Plasencia

RODOLFO Y VENTURA
JOYERIA ROYO