Efemérides de Jerica .-EFEMERIDES PALANTINAS (II)

Siguiendo con nuestro anterior artículo rememorando hechos sobresalientes que cumplen durante este año aniversario (recuerden que se celebra todo aquello que tiene que ver con 25, 50, 75 y 100 años y así acumulando siglos), nos quedamos en

 JERICA, no sólo Mosén Vayo.

La villa jericana, desde finales del año pasado, comenzó a preparar para el año 2018, los 500 años del nacimiento de uno de sus hijos más insignes y más importante para su historia. En 1518, año de la ascensión real de Carlos I, nacía Francisco del Vayo. Realizó estudios eclesiásticos, fue notario del Reino de Valencia, beneficiario de la capilla de San Miguel Arcángel de la iglesia de Jérica, síndico de la diócesis de Segorbe,… A él se debe que el rey Felipe II declarara Jérica, en 1564, como patrimonio real. Escribió la Historia de la leal, real, coronada villa de Jérica y su antigüedad, libro gracias al cual se conocen gran cantidad de datos relativos a la villa entre los siglos XIII al XVI. Mosén Vayo fue designado por sus vecinos en 1592 para mediar ante el rey ante la penosa situación económica para la que estaban pasando “por ser persona antiga y que tiene esplicita noticia de todos los negocios de la Villa”. Fue su último servicio a su tierra patria. El 9 de marzo de 1593 moría en Jérica (es casual con los 425 años).

No parece casualidad que, en 1918, quizá por cumplirse ese IV Centenario de su nacimiento, otro ilustre jericano, José María Pérez Martín, canónigo de la Catedral de Segorbe, publicara una obra sobre Vayo, fundamental para conocer su biografía: Ms. Francisco del Vayo y Monzón, presbítero y racionero de la Iglesia Parroquial de Sta. Agueda e Historiador de la villa de Xérica. Apuntes bio-bibliográficos.

Conferencias y actos culturales, se ha propuesto para todo este año sobre la siempre recordaba figura de Vayo. Se pueden seguir en http://museo.jerica.es/index.php/2-uncategorised/53-v-centenario-del-nacimiento-de-francisco-del-vayo-y-monzon

En el mismo año del nacimiento de Vayo, los Zarzuela -señores y tiranos de la villa- vendían sus derechos del señorío al conde de Aranda. Derechos que Carlos I entregó en ese año al duque de Calabria, virrey por entonces de Valencia.

Pero no debe olvidar la villa la celebración de otros acontecimientos, alguno más antiguo, 650 años se cumplen, de la repoblación con cristianos, en abril de 1368, de la entonces alquería de Novaliches, en el término de Jérica, concedida por Juan Alfonso de Jérica. También en este año se produce la escritura de reparto de las aguas de la acequia de Magallán establecida entre los jurados de Jérica y los de Viver, siguiendo el modo que los musulmanes tenían en el pasado en Viver. Dicho reparto de aguas corresponde a la Fuente de Tober, acequias de Agua Blanca, Magallán y el Pontón, y se realiza entre Juan Alfonso de Jérica. Éste es uno de los hechos históricos más citados por la tradición popular jericana, pues ha afectado a lo largo de los años, en gran manera, a los riegos de ambos términos. El 3 de enero de 1568, hace 450 años, se produce una nueva concordia sobre el riego de Magallán.

RODOLFO Y VENTURA
ESCUELA DE DANZA
JOYERIA ROYO

ESCUELA DE DANZA

Con 500 años de antigüedad, la villa en 1418 presentará, ante el Infante Juan, nuevos capítulos de relación entre señor y villa entre los que destacaran el poder entrar en los términos de Teruel, pagando el derecho de herbaje, con sus ganados; asimismo solicitaron se señalase un lugar para los judíos, que estuviese apartado de los cristianos.

Los pleitos entre Jérica y otros lugares fueron, como ocurre entre vecinos, una constante en la historia local. En 1418 se ordenaban nuevamente los límites del boalaje de Benafer pues se habían ampliado de forma ilegal.

Una petición muy localista se produjo hace 450 años. La preocupación del clero de Jérica, que eran numeroso, estaba en continuos pleitos por las provisiones de la vicaría perpetua y de las raciones de su iglesia, con los de Viver, Caudiel y otros lugares, lo que les llevó a plantear en 1568 una sentencia por la que solo los jericanos pudieran acceder a aquellas según lo había establecido Pio II.

Se produjo asimismo en 1618, 400 años ya, la solicitud de Marco Martín, vecino de Jérica, de la fundación de una nueva congregación en la villa, la de los Capuchinos. Al año siguiente, con el permiso correspondiente del ayuntamiento y la autorización episcopal, se colocó la primera piedra extramuros de la villa. El Ayuntamiento concedió el permiso correspondiente.

De nuevo, en 1643 (375 años), se produce una refundición de una nueva campana que no debe de corresponder con ninguna de las cinco actuales: San Antonio (1983); De los Dolores (1983); La Mayor (1802); De la Virgen (1790); y el Tiple (1941).

(…continuará…)

Dr. Patxi Guerrero Carot.- Cronista adjunto de Jérica