El obispo presidió la reapertura del templo de Vall de Almonacid

Con todos los honores. Así celebraron ayer los vecinos de la Vall de Almonacid la reapertura de su iglesia, cerrada al culto durante 13 años, por la aparición de grandes grietas en la fachada y la cubierta.

Fue una misa oficiada por el obispo de la Diócesis de Segorbe Castelló, Casimiro López Lorente, la que marcó el centro de esta celebración religiosa en la que no faltaron multitud de párrocos de otras localidades que quisieron vivir la reapertura de la iglesia de la Vall junto con sus vecinos.

Durante trece años, esta pequeña localidad palantina ha tenido que celebrar los actos litúrgicos, ya fueran misas, bautizos, bodas, comuniones o entierros, en el salón multiusos que el ayuntamiento cedió con el fin de que hubiera un espacio en el que celebrarlos. Una rara costumbre a la que los vecinos ya se habían acostumbrado, pero que ahora, como se pudo ver el viernes, cambiarán, de buena gana por el traslado de la sede eucarística al templo de la Purísima Concepción.

Y es que el pueblo se volcó de lleno en la celebración de esta reapertura en la que no faltó la banda de música que acompañó a los niños de comunión, que también quisieron vestirse para la ocasión, y la procesión del palio con la comitiva eucarística en la procesión y traslado del Santísimo hasta el nuevo templo. Engalanadas para la ocasión, las calles del recorrido lucieron con murta, los balcones con banderines y las autoridades locales y asociaciones participaron portando el palio. La misa oficiada por monseñor Casimiro López Lorente, sirvió como inauguración de la rehabilitación de este templo, pilar básico del patrimonio, junto al Castillo de Vall de Almonacid.

Sería durante la Pascua de 2005 cuando la iglesia de la Purísima de Vall de Almonacid tuvo que cerrar sus puertas después de que apareciesen grandes grietas en la fachada y parte de la cubierta. Aunque en un principio se pensó que el templo había sufrido grandes daños estructurales y peligraba su derrumbe, tras la monitorización de las grietas y de la mano del arquitecto, Francisco Jurado, especialista en este tipo de casos, se vio que los daños no habrían afectado a la estructura del edificio. Jurado adaptó el proyecto inicial de rehabilitación de más de un millón de euros, al proyecto actual que ha supuesto una inversión que ronda los 600.000 euros. La obra ha sido financiada por un convenio entre Conselleria, Diputació y Obispado.

Con la reapertura de la iglesia, el consistorio recuperará además tanto el espacio de almacén que ahora está en los bajos del ayuntamiento con las imágenes de los santos, como este salón sociocultural para las asociaciones del pueblo.

El consistorio tiene también previsto realizar para más adelante una inauguración institucional organizada con la Asociación la Retoría con el fin de hacer partícipes a todas las partes que han formado parte de la reforma.

Ana Monleón – Foto:E.Orellana

RODOLFO Y VENTURA

El obispo presidió la reapertura del templo de Vall de Almonacid