©  El Palancia y el vino, tras La catedral del mar .-

Los herederos de la tierra, una nueva novela del abogado y escritor catalán Ildefonso Falcones ¿Han leído ustedes La Catedral del mar? Si lo han hecho, seguro que estarán interesados en hacer lo mismo con Los herederos de la tierra, una nueva novela del abogado y escritor catalán Ildefonso Falcones que en 2007 y con el primer título referenciado, fue el autor más leído en España.

Pues una ávida lectora de novelas, Mª Ángeles Corchado, me comentaba ayer la proximidad que tenemos con algunos pasajes de ese texto, Los herederos de la tierra, editado este mismo año y que está llamado a ser un nuevo best seller de Falcones.

En su argumento, ambientado en el siglo XV, hay algunas citas a María de Luna, a Martín el Humano, a Martín el joven… y especialmente una referencia breve pero explícita a Segorbe, Jérica y Viver en relación con la producción de buenos vinos que se vendían en los pueblos de Teruel.

Hay que recordar que hasta principios del siglo XX, nuestra comarca era una de las mayores productoras de vino en lo que hoy es la Comunidad Valenciana.

Recuerdo haber leído que a principios del siglo XVI, en tiempos del Infante Fortuna en el Ducado de Segorbe y de Carlos I (aún no entiendo porqué es más conocido en nuestro país con el guarismo germánico que con el español) en el trono de España, los vinos de nuestra tierra saciaban la sed a los soldados españoles en Flandes y que había cierto movimiento exportador a través del puerto de Sagunto.

Pero lo interesante es que un escritor tan destacado haya dejado impresa esa curiosa huella de nuestra comarca (también se menciona el Alto Palancia) en la literatura actual. Ya sé que ha habido otros escritores que lo han hecho. El mismo Quevedo ya mencionó Segorbe en relación con el duque en una de sus geniales estrofas satíricas. Y hay muchos más…

ESCUELA DE DANZA

Pero la actualidad manda y hoy es Segorbe, Jérica y Viver en la obra de Ildefonso Falcones.

Tan actualidad es, que mi informadora todavía no ha terminado de leer el libro y puede que aparezcan otras referencias de nuestro interés que por supuesto, si las hay, las contaremos.

El Palancia y el vino, tras La catedral del mar

Rafael Martín