El PP pide un referéndum  patrimonial para ver si el pueblo quiere continuar con la política de rehabilitación anterior del casco histórico.

La nueva política de rehabilitación del casco histórico que pretende llevar a cabo el gobierno de Segorbe ha enfrentado, una vez más, a equipo de gobierno y oposición hasta el punto de que el PP de Segorbe solicitase, en el turno de ruegos y preguntas del último pleno, la realización de un referéndum en el que los segorbinos voten si están a favor o no de continuar con el plan de rehabilitación trazado desde hace 20 años por los populares o no. Una consulta popular que diga sí o no a lo que prefieren, comentó la concejala Carmen Climent, quien alegó que “si no se hace es porque tienen miedo de ver lo que salga”. Hasta la fecha, la política del PP había consistido, entre otras actuaciones, en sacar a la luz el antiguo acueducto y la muralla, con la adquisición de viviendas para recuperar el lienzo hasta la catedral. Un hecho que el actual equipo de gobierno ha paralizado al considerarla una “política de derribos” que no comulga con su manera de ver la revitalización del casco histórico.

Desde las filas del PP presentaron además una moción con el fin de que se siga la línea de rehabilitación anterior, no se deje perder el acuerdo ya firmado con la conselleria por el cual se subvenciona un 80% de las actuaciones de recuperación del casco histórico y se prosigan las negociaciones para la compra de inmuebles y seguir sacando la muralla, hasta la catedral y las iglesias de San Joaquín y Santa Ana. Así mismo, instaron a que se lleven a cabo las obras sin ejecutar pendientes del presupuesto de 2015. “Es incomprensible e intolerable que el actual equipo de gobierno paralice actuaciones ya acordadas y presupuestadas de 2015 como la compra de la antigua ferretería Orduña por 43000 euros, la realización de las obras del aparcamiento del Argén por 220.000 euros y las actuaciones en el cerro de la Estrella de Sopeña, por 120.000 euros dejando perder estas subvenciones”, apuntó Climent.

El concejal de cultura, Pedro Gómez, quiso dejar claro que el Ayuntamiento seguirá trabajando para recuperar el patrimonio y el casco antiguo. Desde el equipo de gobierno se han llevado a cabo reuniones con los arquitectos de Segorbe con el fin de “dar a conocer nuestra idea de recuperación del casco antiguo y la rehabilitación de Segorbe. Vamos a convocarlos de nuevo próximamente para que aporten sus propuestas y trazar así una base para poder hacer actuaciones”, dijo Gómez.

Por su parte, el alcalde, Rafael Magdalena negó rotundamente que se haya perdido el convenio con conselleria y resaltó que “se mantendrá íntegro, tal y como estaba pactado”. “Lo que la Generalitat no quiere es que se siga recuperando el patrimonio como hasta ahora, quiere se presente un proyecto ordenado y eso es lo que vamos a hacer. Ejemplo de ello, destacó el alcalde, “son los 300.000 euros presupuestados en 2016, de los que 240.000 están subvencionados para recuperación del casco antiguo, pero se va a trabajar en lo que nosotros creemos, no en lo que ustedes querían hacer”.

Cabe recordar que el alcalde, Rafael Magdalena explicó hace unos meses la intención de dar un giro de 180 grados a la forma de gestionar la política de reavivación del casco histórico y crear “un casco antiguo no tanto para verlo, sino también para vivirlo”. Magdalena aseguró el nuevo equipo de gobierno no tenía intención de continuar con la “política de derribo” que el anterior equipo de gobierno estaba llevando a cabo en materia de rehabilitación de patrimonio y confirmó que una de las casas que los populares habrían pactado comprar para tirarla y continuar sacando la muralla alrededor de la catedral, la antigua ferretería Orduña, “no iba a ser derribada”.

Con el derribo de la misma, los populares pretendían continuar su plan de rehabilitación que comenzó hace 20 años de puesta en valor del patrimonio con, entre múltiples adecuaciones, “sacar a la luz” gran parte de la antigua muralla aledaña al acueducto en la zona del Argén, así como recupera la zona de las Criptas, situadas en la calle Colón y en el que se ha invertido más de 4 millones de euros con convenios entre Diputación, Generalitat, Ministerio, Fondos europeos y Ayuntamiento.

El PP pide un referéndum patrimonial

Ana Monleón