Los técnicos de la Sindicatura de Comptes de la Comunitat Valenciana están trabajando estos días en llevar a cabo una auditoría de las cuentas generales del año de 2013 del Ayuntamiento de Navajas. Los auditores de la Sindicatura están trabajando en  la gestión municipal de nuevo, después de que el pasado 19 de mayo decidieran paralizar la auditoría que estaban ejecutando, ante la falta de numerosa documentación que solicitaban. Entre la documentación no proporcionada en mayo, explicaban hace dos semanas desde equipo de gobierno, “estarían, entre otros datos, los expedientes de contratación, expedientes de presupuestos o la relación de reparos de legalidad efectuados por el secretario”.

Ahora, justo medio año después, los técnicos han regresado a Navajas para estudiar nuevamente las cuentas de 2013, “aunque, apuntaron ayer desde el consistorio, los resultados todavía no se conocen”. Así pues, informaron “no podemos hacer una valoración, ni positiva ni negativa de los resultados, ya que todavía no tenemos un informe, ni datos de lo que se está fiscalizando”.

El equipo de gobierno de Alternativa por Navajas apuntó que “haya más o menos datos y más o menos documentos, sin duda es un paso más de cara a esclarecer cómo se ha estado gestionando durante los últimos años el ayuntamiento de Navajas”, que en la actualidad se encuentra en una situación económica de quiebra.

Tal y como informaron “una vez tengamos los resultados de esta auditoría, tomaremos decisiones de cara a tomar acciones legales oportunas, llevarlo hasta la fiscalía si así se considera o ver qué hacer con el fin de que se depuren responsabilidades si las hubiera”.

El equipo de gobierno tiene previsto seguir investigando, ya no tanto a través de auditorías del resto de años, “ya que pueden salir favorables y llevar mucho detrás”, sino más bien realizando informes periciales de casos concretos y construcciones puntuales que se ejecutado en Navajas estos últimos años “con sobrecostes superiores al 50% del importe presupuestado”, como sería el caso del pabellón deportivo. “Creemos que los informes periciales pueden hacernos saber qué es lo que ha ocurrido en realidad, quién está detrás y sacar el fondo del problema”, matizaron desde el consistorio quienes apuntaron que también habían solicitado a la Sindicatura que llevase una auditoría del resto de años, pero la propuesta fue desestimada.

El consistorio ha solicitado presupuesto a distintas empresas externas para la realización de los informes periciales y valorar cuál contratar.

Desde el Ayuntamiento quisieron dejar claro que, en cuanto conozcan la valoración de la auditoría del Síndic, se llevará a cabo una reunión con el pueblo para dar a conocer las conclusiones “ya que los vecinos, que son los afectados directamente, lo conozcan”.

Actualmente, la deuda de Navajas con las entidades financieras en las que tiene préstamos es de 6.910 euros por habitante a 31-12-2014, lo que supone un total de 5.529.000 euros para 761 habitantes. Actualmente, el consistorio no está haciendo frente al pago del préstamo concedido por el Ministerio de Economía en el 2012 para pagar a proveedores (3.456.773,46 €) y al préstamo con CaixaBank, que está en proceso judicial para el embargo de bienes del Ayuntamiento.

El actual equipo de gobierno valoró acogerse al Fondo de Ordenación que el Ministerio de Economía concede a través de préstamos a tipo de interés cercano al 0% para poder atender la deuda bancaria impagada y los vencimientos del año 2016. Sin embargo, las exigencias del Ministerio para concederlo pasan por la subida de impuestos municipales hasta el tope permitido por la Ley. Un hecho, argumentaron desde el consistorio hace una semana “que el caso de Navajas suponía subir un 30% el IBI y un 50% el impuesto sobre vehículos y decidimos paralizarlo por considerarlo una medida injusta para los ciudadanos, sobre todo no existiendo una auditoría de la deuda”.

A lo largo de los últimos diez años, el Ayuntamiento de Navajas, gobernado por el popular José Vicente Torres, jamás presentó las cuentas ante el Sindic, por lo que en Tribunal de cuentas le aplicó, en 2012, una multa coercitiva personal donde debía abonar 901,52 euros por no presentar las cuentas generales de los 7 ejercicios desde 2005 a 2011.

Sin embargo, el munícipe continuó hasta la fecha de su dimisión tras destaparse “un presunto delito de falsificación documental” sin presentar los números. En tan solo siete meses, su sucesora, la popular Cristina Villalba, tomó las riendas del ayuntamiento y aprobó las cuentas de 2004 hasta 2010.

El actual equipo de gobierno de Alternativa por Navajas achaca la deuda contraída al “exceso de gasto corriente y los sobrecostes en obras algunas innecesarias, como el pabellón de deportes en 2010 cuando el Ayuntamiento ya arrastraba una deuda con los bancos de más de 2,5 millones de euros y otros dos de facturas pendientes de pago a proveedores”.

El Sindic estudia las cuentas de Navajas

Ana Monleón.