En los últimos años Netflix se ha convertido en una de las compañías más influyentes del mundo. La empresa, que comenzó enviando DVDs a sus usuarios a través del correo postal, revolucionó la industria audiovisual con la puesta en marcha de su plataforma de vídeo bajo demanda en 2007 para el mercado estadounidense. En España, la plataforma streaming de Netflix desembarcó hace relativamente poco, en 2015, pero en tan solo cinco años ha conseguido crear una cartera de clientes inalcanzable para el resto de sus competidores directos: en abril de 2020 los usuarios de la plataforma superaban los 14 millones de personas.

Para los estudios y las diferentes empresas que conforman el tejido mercantil de la industria audiovisual, el éxito de la compañía es un aliciente para sus producciones. La capacidad de la gran N para distribuir contenidos en casi la totalidad del planeta la convierte en el mejor escaparate posible para cualquier producción audiovisual, independientemente de su formato. Si bien es cierto que Netflix cuenta con un importante número de producciones propias, entre las que podemos encontrar varios títulos con sello español, los títulos de terceros también tienen cabida en su amplio catálogo. Lo más habitual es que estas producciones se presenten bajo el formato seriado, pero también podemos encontrar largometrajes, documentales, cortos y películas de animación. A partir del próximo mes de julio podremos disfrutar de una cinta de origen valenciano que se corresponde precisamente con el formato menos habitual, el de la animación.

En la industria audiovisual, como en tantas otras como el deporte mental, el ocio o el turismo, existen una serie de mitos que es difícil eliminar del pensamiento colectivo. En este caso, es habitual pensar que nuestro país no cuenta con estudios de animación de renombre, ni con directores, guionistas o animadores que se dediquen a esta rama del audiovisual. Nada más lejos de la realidad, ya que si bien es cierto que no se trata de un sector con mucha tradición en España, contamos con varios representantes que han sido galardonados en algunos de los certámenes cinematográficos más importantes tanto a nivel nacional como internacional.

Entre ellos se encuentra Jaime Maestro, un valenciano que dejó atrás sus estudios de arquitectura a las puertas del nuevo milenio para dedicarse por completo a su pasión por la animación 3D. Así, desde hace más de dos décadas, Maestro ha trabajado en diferentes estudios de animación, algunos de los cuales fundó el mismo, y para grandes compañías nacionales e internacionales como Disney, Mattel o Paramount. Ganador de un Goya por su cortometraje “El vendedor de humo”, el animador valenciano ha trabajado de manera incansable hasta conseguir una de sus principales metas profesionales: demostrar al mundo el talento valenciano en materia de animación.

Lo ha logrado con “Animal Crackers”, una cinta que comenzó a tomar forma en 2013 y que llegará a nuestro país el próximo 24 de julio de la mano de Netflix. El retraso en su estreno en España se explica, principalmente, por dos motivos: el primero de ellos es que se trata de una cinta independiente y, por tanto, su presupuesto inicial era reducido, lo que implica una menor capacidad de distribución. Por otra parte, este tipo de cintas no suelen contar con el apoyo de las principales distribuidoras, quienes suelen apostar por títulos de estudios con un amplio bagaje en la industria y no por títulos cuyo beneficio en taquilla puede ser muy variable. Por este motivo la cinta ha pasado por varios mercados antes de aterrizar en España, consiguiendo una gran acogida en algunos de ellos, como el chino, donde la película fue un auténtico éxito en taquilla. Pero “Animal Crackers”, cuyo argumento gira alrededor de una caja de galletas mágica que convierte en animales a todo aquel que pruebe una de ellas, no solo ha conseguido encandilar al público, sino también a la crítica ya que la cinta fue seleccionada en 2017 en la Categoría Oficial del Festival de Annecy, el certamen más importantes de animación del mundo. Aquel año, la película fue la única de sello español seleccionada en esa categoría.

Maestro comparte el mérito de la película con dos pesos pesados de Hollywood, Scott Christian Sava (“Casper”) y Tony Bancroft (“Mulan”), quienes han asumido la tarea de dirección junto con el valenciano. En una entrevista reciente en Onda Cero, el director valenciano se mostró muy contento de que la última parada de “Animal Crackers” sea en Netflix, ya que permitirá que no solo la cinta cuente con una visibilidad imposible de conseguir de otro modo, sino también el trabajo de todas las personas implicados en la producción.

En la actualidad Jaime Maestro se encuentra al mando de La Tribu, un estudio de animación con sede en Valencia fundado en 2017. En estos tres años han trabajado en dos películas pendientes de estreno, “Red Shoes & The Seven Dwarfs” y “Wish Dragon”, esta última de la mano de Sony Pictures. Además, Maestro y su equipo se encuentran ya  trabajando en la que será su primera película de animación propia. Un excelente ejemplo de cómo el talento valenciano ha cruzado fronteras.

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