El Paraje Natural de la Mina de Castellnovo ha sido atacado por una plaga de “tomicus destruens” que ha dañado a un elevado número de pinos, los cuales han debido ser talados con el consiguiente perjuicio a un lugar emblemático dentro de esta localidad.

A finales del verano del 2014, la consellera de Infraestructuras, Territorios y Medio Ambiente, Isabel Bonig, ya alertaba de la gravedad de la plaga del “tomicus destruens” que afectaba a los bosques de pinos de la Comunitat Valenciana, agravada por la falta de agua y lluvias a causa de la sequía de aquel año, ya que ésta provocaba que la resina, defensa natural de los pinos, no cumpliese con su función al no atrapar ni impedir el movimiento de los insectos, y que las medidas a tomar eran las de cortar aquellos árboles que supusieran un peligro o poner trampas para cazar a los causantes de su muerte. Por entonces, las zonas más afectadas de la Comunitat eran El Verdat de Paterna, el Alto Mijares, la pinada de la Univesidad Laboral de Cheste, los montes de Chiva, El Puig, el Castillo de Oropesa, la ermita de la Magdalena de Castellón y diversos municipios de la comarca de la Vega Baja en Alicante… Pero también se contaba entre ellos nuestro Paraje Natural de la Mina.

El tomicus ataca La Mina

Pinada de La Mina. Foto:Ancrugon.

El tomicus es un coleóptero, un pequeño escarabajo negro que mide entre 4 ó 5 mm de longitud que pone sus huevos, sobre 70 en cada puesta, en galerías perforadas en los troncos, y cuyas larvas perforan galerías en los árboles dificultando la circulación de la savia y causando la muerte de los ejemplares afectados, atacando, sobre todo, a especies del género pinus, especialmente a plantas jóvenes o a los adultos debilitados por consecuencia de la sequía. Algo que puede causar verdaderos estragos en grandes extensiones boscosas, pero que en pequeños parques, como es el caso de la Mina, se soluciona con riegos periódicos.

A finales del 2014 y principios del 2015 ya se cortaron una docena de pinos en el paraje de la Mina, árboles muertos que eran un peligro público por posibles caídas de ramas o rotura de los troncos. Sin embargo, al ponerse en contacto, hace dos meses, el Ayuntamiento con los técnicos de medioambiente de la Consellería y de la Diputación Provincial, éstos, tras trasladarse a la población, recomiendan que sean cortados más ejemplares, no sólo los muertos, que ya no pueden contagiar al resto pues los insectos los abandonan, sino a todos aquellos que estando vivos muestran inequívocas señales de estar infectados (ramas y hojas secas y amarillas) y que pueden trasladar el problema al resto de sanos, consejo que se ha llevado a cabo con la mayor presteza posible. Al mismo tiempo, estos técnicos aconsejan que, con la finalidad de que el paraje de la Mina pueda seguir siendo el lugar ideal de disfrute y esparcimiento de vecinos y visitantes que hoy en día es, se vaya repoblando con árboles pertenecientes a especies inmunes al ataque de dicho insecto.

El tomicus ataca La Mina

Ancrugon.