Cae la tarde sobre la Città Vittoriosa. El viento arrecia en el puerto y los majestuosos veleros se agitan a merced de las olas. Hace frío. Es marzo y hace frío. Paseo solitario. Una nueva novela bulle ahí adentro. Han pasado nueve meses desde que puse el punto final a Los teoremas inestables de la sangre y mi cabeza vuelve a urdir palabras como una paciente tejedora. Necesitaba la soledad devastada de una isla. Aquí dicen que la musa Calipso sedujo a Ulises en su retorno a Ítaca. Detente en los emporios de Fenicia y adquiere hermosas mercancías. Soledad y tiempo. Nueve meses. He necesitado nueve meses para poder volver a enfrentarme a la pantalla líquida del ordenador.
Por un momento mis ojos se cruzan con otros ojos que me miran como nunca me mirará nadie. Y sé que además es la única vez que veré esos ojos, que me mirará esa mirada. Y eso es la muerte. Y esos ojos son los de Norah Jones o, al menos, eso creo. Y sé que estoy enamorado de esa mujer. He pasado muchas noches de estos últimos años escuchando su voz. Me ha acompañado en los momentos más dulces y amargos. Incluso, he llegado a desearla. Me hubiese gustado ser Kris Kristofferson en el homenaje a Johnny Cass cantando Guess things happen that way. Ella se balancea con un movimiento que a mí me resulta muy sensual y ahora ella está en  Città Vittoriosa, paseando como yo. Sola como yo. Extraña como yo.

Regreso al hotel. Ya sé cómo empezará mi nuevo libro. La primera frase es como la piedra angular. Si se escribe recta, dará la línea exacta al resto, hasta construir un edificio sólido. Masajeo los dedos. Miro la pantalla en blanco desafiándome. Tecleo.
“ No  sabría explicar muy bien cómo llego a  averiguarlo, pero  de  pronto sé que me encuentro en las afueras  de  una pequeña  ciudad  del  estado de Connecticut ”.
Creo que ha salido recta.

“A lo  lejos  se escucha  el  lamento de un tren que transita en la  noche  metálica”.  

El relato coge ritmo…

Post-data: Puedes leer el relato escuchando a Norah Jones y Kris Kristofferson en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=FwFcmPwYyr4

En el principio

José Manuel López Blay