El próximo domingo 13 de diciembre, a las 12:00 horas, en la plaza exterior del Centro Cultural “Olga Raro”, se presentará un libro sobre la historia de la Acequia de la Esperanza. Por esa razón hemos considerado interesante en InfoPalancia entrevistar a su autor, el profesor segorbino Vicente Gómez Benedito.

  • Buenas tardes Vicente. Nos gustaría que comenzaras comentándonos la elección del día y el lugar para la presentación de tu libro.
  • El día de la presentación ha estado motivado por la pandemia que estamos viviendo. En un primer momento se había planificado presentar el libro a comienzos del mes de junio, pero hubo que retrasarlo. Entonces se decidió enmarcar la presentación en las Fiestas Patronales y en un día tan emblemático como el de la Virgen de la Esperanza, utilizando el Teatro Serrano, pero la segunda oleada de la pandemia volvió a provocar el aplazamiento. Finalmente se presentará el domingo 13 de diciembre.
  • Esperemos que a la tercera sea la vencida.
  • Bueno, en cuanto al local no habrá problemas, porque se va a utilizar la plaza exterior del Centro Cultural, donde ya se han celebrado tres presentaciones de libros durante el verano. Es posible que las condiciones meteorológicas no sean las adecuadas, porque llueva, en ese caso los participantes en la mesa de la presentación nos dirigiremos a los estudios de la Televisión Comarcal para grabarla y que se emita al día siguiente, el lunes a las 9.30 de la noche. Pero esperemos que ese día salga un sol radiante y que podamos disfrutar del acto en el exterior.

  • ¿Podrías comentarnos, a grandes rasgos, el contenido del libro?
  • El libro analiza el origen y evolución de la Acequia de la Esperanza desde el siglo X hasta la actualidad. Y es una historia sencillamente deslumbrante, desde sus mismos inicios. Hay que tener en cuenta que los musulmanes crearon una obra de ingeniería excepcional, como ha demostrado su operatividad durante más de un milenio. Desde entonces, la Acequia ha suministrado agua para el consumo diario a las poblaciones de Segorbe, Altura y Navajas, ha permitido transformar extensos campos en fértiles huertas, que en su momento de máxima expansión alcanzaron las 6.000 hanegadas, y ha facilitado la instalación de diferentes artefactos hidráulicos: molinos harineros, batanes, … No hace falta decir que un recurso tan apreciado nunca fue ajeno a las disputas por su control. Desde la irrupción de los señoríos feudales, en el siglo XIII, los conflictos, litigios y acuerdos fueron constantes y condicionaron de manera sustancial las relaciones entre nuestros pueblos.
  • ¿Tan importante ha sido la Acequia de la Esperanza para las poblaciones de Altura, Navajas y Segorbe?
  • Sin duda. La historia de la ocupación de nuestro territorio ha tenido en la Acequia un factor explicativo esencial. Debemos tener en cuenta que hasta hace muy poco tiempo la agricultura era el principal sector económico de nuestros pueblos y el agua para el riego tenía un valor formidable. Además, durante varias centurias la fuerza del agua también sirvió para mover diferentes tipos de molinos, algunos muy notables. Por ejemplo, la Acequia permitió la construcción de uno de los principales molinos papeleros de toda España, el de los Frailes de la Cartuja de Vall de Crist. O, en el siglo XIX, sirvió para poner en marcha en Segorbe un proceso de industrialización basado en el textil. Aunque, finalmente, no cuajaron ni la manufactura del papel ni la del hilado y tejido.
  • ¿Por esa razón la Acequia de la Esperanza se convirtió en uno de los referentes básicos de la historia, la cultura y las tradiciones de nuestros pueblos?
  • Sí. En el imaginario colectivo las aguas de la Esperanza acabaron convirtiéndose en la fuente de vida y en el origen de la riqueza de nuestros antepasados. Es cierto que la Acequia de la Esperanza ya no es el principal recurso para el riego. En el caso de Segorbe, desde comienzos del siglo XV la Acequia Nueva permitió la transformación de una extensión agrícola mayor. O en Altura, con el afloramiento de las aguas del Berro, la Esperanza también dejó de ser el principal caudal. Sin embargo, como comento en el libro, el devenir histórico dio a la Acequia de la Esperanza una relevancia que trascendió la propia realidad, adquiriendo la fuerza y la belleza del mito. Para entender el sentido simbólico del Manantial de la Esperanza deben tenerse en cuenta dos cuestiones. Primera, las aguas de la Esperanza han sido, hasta hace muy poco tiempo, el principal recurso para el consumo humano de las tres poblaciones. Segundo, la disputa permanente por el agua, principalmente entre Segorbe y Altura, mantuvo invariablemente presente al Manantial como un codiciadísimo recurso, un bien estratégico y de poder que debía defenderse por el conjunto de la población aun cuando los costes fueran desmedidos.
  • Vaya, que podemos considerar a las aguas de la Esperanza como una de las señas de identidad de nuestros pueblos. ¿Es esa la razón que te llevó a emprender la redacción del libro?
  • RODOLFO Y VENTURA
    Bueno, cuando comienzas un trabajo de investigación y no tienes condicionantes académicos eliges un tema que te atraiga. Y este es el caso. Siempre he mantenido la intención de investigar el sistema de riego en nuestro territorio. Lo que resulta tremendamente llamativo es que a pesar de la relevancia que ha tenido la Acequia de la Esperanza, prácticamente no se haya visto reflejada en la investigación histórica. Disponemos de multitud de noticias, recuerdos y leyendas sobre las aguas de la Esperanza, pero nunca se había acometido un estudio de larga duración que permitiera conocer las causas, el desarrollo y el impacto que provocó la construcción de la Acequia.
  • Entiendo que el sentido del libro es claramente divulgativo, pero en muchas ocasiones se achaca a los investigadores que trabajan alejados del conjunto de la población, dirigiendo sus producciones a un público muy minoritario, ¿este es el caso?
  • Eso tendrán que valorarlo los lectores del libro, pero yo pienso que no. En primer lugar, porque el tema es muy cercano para todos nosotros. Cuando el verano del pasado año efectuamos el trabajo de campo, acompañados por los acequieros, pudimos conversar con muchos agricultores y a todos les apasionó el proyecto. Además, aunque es cierto que el libro mantiene el rigor científico, se ha planteado con una estructura y lenguaje accesible. E incluye un importante número de fotografías, mapas y planos para facilitar la lectura.

  • ¿Ha sido importante la información suministrada por los labradores para poder elaborar el libro?
  • En un libro de historia son fundamentales las fuentes archivísticas para poder interpretar lo sucedido, pero hay muchos datos que no aparecen registrados en actas, resoluciones o expedientes judiciales. Por ejemplo, algunos de los nombres de los rollos de los diferentes brazos de la Acequia nunca han quedado reflejados sobre el papel; o el sistema de tandas, según los días; o diferentes tradiciones, saberes o formas de hacer. Son tantas cosas que estamos dejando perder. Y aquí las referencias orales aportadas por nuestros labradores han sido fundamentales. Entre otras muchas informaciones, el libro incluye un mapa con los noventa y dos nombres de los rollos y partidas de riego de la Acequia de la Esperanza. ¡Noventa y dos!
  • Por lo que dices, parece que hasta ahora no hayamos mostrado mucho interés por preservar nuestra cultura agraria.
  • Ciertamente. Como se analiza en el libro, durante mucho tiempo hemos menospreciado la cultura popular y agraria de nuestros pueblos. Resulta tremendamente paradójico que estando rodeados de huertas desconozcamos el significado de estos paisajes hidráulicos. Debemos inventariar y proteger los elementos más significativos de estos paisajes, pero también divulgar su riqueza patrimonial, tanto material como inmaterial.
  • En otro orden de cosas, ¿qué instituciones han patrocinado la publicación?
  • El libro lo promueve el Instituto de Cultura del Alto Palancia (ICAP), pero como era un proyecto ambicioso se solicitó la colaboración de la Fundación Mutua Segorbina y la respuesta fue, como siempre, excelente. Además, también contamos con el apoyo de la Comunidad de Regantes de Segorbe, que este año cumple su 150 aniversario y desde el primer momento entendió la publicación como propia. Así pues, estamos ante una coedición de las tres instituciones.
  • Y ¿cómo se puede adquirir el libro?
  • Para los socios del ICAP supone la segunda publicación correspondiente a la cuota del año 2019. En cuanto a la Mutua Segorbina y la Comunidad de Regantes no sé muy bien cómo van a plantear su distribución. En cualquier caso, las personas interesadas podrán adquirirlo en el acto de presentación o en las librerías de Segorbe por un precio muy asequible, porque al haberse planteado una amplia tirada el coste del ejemplar ha disminuido.

Bueno Vicente, gracias por la entrevista y esperemos que la pandemia no trastoque por tercera vez el acto de presentación.

Gracias a vosotras por permitirnos dar a conocer el acto de presentación.

Paloma Gómez Selma