©  Estudio sobre la economía valenciana .-

En una serie de seis artículos vamos a publicar los resultados de un reciente estudio elaborado por el Consejo General de Colegios de Economistas de la Comunidad Valenciana (COEVA).

Esperamos que sea de interés para todos los lectores, puesto que en mayor o menor medida y por impacto directo o indirecto consideramos que puede afectar a la economía de la comarca del Alto Palancia, considerando que interactuamos con otras localidades de la región. En nuestra comarca hay autómomos y empresas que tienen relaciones comerciales con otras empresas de la Comunidad. Asimismo el turismo y el comercio se nutre, en gran parte de los visitantes procedentes de otros municipios de la Comunidad.

 CONCLUSIONES GENERALES

Esta edición de la encuesta ahonda en la moderación del optimismo que ya quedó en evidencia en la anterior encuesta, realizada en marzo de este año, rebajando las expectativas generadas a finales de 2016.

La economía española, que en diciembre consiguió por primera vez el aprobado desde que se realiza esta encuesta (5,09 sobre 10), y volvió a suspender en marzo (4,96), obtiene una nota sensiblemente más baja en esta edición (4,88), confirmando el fin de una tendencia ascendente que comenzó en 2013. Lo mismo ocurre en la Comunidad Valenciana. Después de obtener dos 4,46, consecutivos, la nota más alta recibida hasta la fecha, vuelve a descender ligeramente, quedándose en 4,42. Ambas valoraciones ratifican el estancamiento económico que perciben los profesionales.

ESCUELA DE DANZA
El 51,95% de los encuestados considera que la situación económica de la Comunidad Valenciana sigue igual que a mediados de 2015. Para el 26,03%, ha mejorado, tres puntos menos que en marzo y ocho menos que en diciembre, mientras que el 21,22% cree que se ha deteriorado en este periodo, tres puntos más que en marzo y siete que en diciembre. En Alicante, habitualmente la provincia más optimista en esta serie de encuestas, es donde más se acusa esta rebaja de las expectativas.

La previsión de la economía española para finales de año señala una sensible mejoría (4,98), acercándose otra vez al aprobado. También el pronóstico a seis meses de la economía de la Comunidad supera la valoración actual y la de las anteriores ediciones. Después de las dudas generadas, probablemente, por la incertidumbre política y económica de los primeros meses del año, se mantiene la esperanza de que la economía recupere parte del terreno perdido en lo que queda de año.

La situación personal de los encuestados es prácticamente idéntica a la de las dos ediciones anteriores: el 57,34% está igual que hace un año, el 22,13% afirma haber mejorado y el 19,72% admite que ha empeorado en los últimos doce meses. Estos datos vendrían a confirmar el estancamiento que se ha producido el último año. Visto en retrospectiva, los peores años de la crisis ya quedaron atrás pero todavía una quinta parte acusa un deterioro en su economía personal.

El paro sigue siendo, con diferencia, el problema que más preocupa a los encuestados, muy por encima de los dos siguientes: la inadecuada dimensión y estructura de las empresas valencianas y la evolución de la demanda. En Alicante, la inquietud por la escasez en el abastecimiento de agua es considerablemente más alta que en Valencia y Castellón.

Preguntados por el tratamiento legal que merecen los negocios de economía colaborativa que conectan a los usuarios entre sí a través de Internet, la mayoría de encuestados reconoce que estas actividades permiten optimizar recursos y abaratar costes pero presentan problemas de índole legal y a terceros, por lo que deberían estar debidamente reguladas. También defienden que aquellas actividades que entrañan riesgos para las personas, o que sortean regulaciones que perjudican a otros sectores productivos establecidos, deberían estar completamente prohibidas.

En esta edición se somete a la valoración de los encuestados el punto de equilibrio entre las medidas de austeridad y las políticas expansivas. El resultado vendría a confirmar que «en el término medio está la virtud», pues el punto de equilibrio se situaría en el 5,41 sobre 10, inclinándose ligeramente hacia unas políticas más expansivas. Dos tercios de los encuestados se posiciona en la horquilla del 5 al 8, anteponiendo la necesidad de crecer a la reducción imperiosa de la deuda pública. El crecimiento económico, sin descuidar el déficit público, parece la fórmula elegida por los economistas en el momento actual.

Por último, donde no parece haber debate es en el Corredor Mediterráneo: la gran mayoría lo considera necesario y beneficioso para la Comunidad, tanto para dinamizar el sector industrial como para atraer inversiones extranjeras y potenciar el turismo.

Estudio sobre la economía valenciana

Trinitario Royo