El grupo de EUPV de Segorbe ha denunciado ante la Fiscalía al alcalde de Segorbe, Rafael Calvo y los concejales de sanidad y parques y jardines, Vicente Hervás y Ángel Berga, por haber cometido presuntamente un triple delito medioambiental, contra la salud pública y prevaricación, en las actuaciones realizadas en los tratamientos pesticidas y fitosanitarios aplicados a las palmeras ubicadas junto al manantial de La Esperanza.

EUPV denuncia ante la Fiscalía el caso aunque desconcoe sí se ha producido contaminación

EUPV denuncia ante la Fiscalía

Exposición del caso ante los medios de comunicación. Foto:J.P.

El colectivo entiende que los tratamientos han sido realizados con productos potencialmente peligrosos para la salud, por lo que este ha decidido actuar “por la vía penal a través de la fiscalía, por considerar que se ha puesto en grave peligro el manantial de la Esperanza y el Paraje Natural Protegido”, según indicó Manuel Pavía.

“No quiere esto decir que el manantial se haya llegado a contaminar. Cabe la posibilidad de que sí, cabe la posibilidad de que no, pero el mero hecho de que se haya corrido el riesgo pone en evidencia el poco cuidado que el Ayuntamiento ha tenido en este caso”, afirmó Jesús García.

Además la formación de izquierdas también denuncia que los tratamientos han sido realizados sin el debido conocimiento y aprobación del Consejo Regulador del Paraje Natural Municipal de La Esperanza, en el que se enclava el manantial, dado que este organismo “es quien determina si se puede o no, actuar dentro de dicho paraje y sobre todo en las proximidades del manantial”.

Cabe recordar que el Paraje de la Esperanza fue declarado como tal en el año 2006, estando sujeto a partir de entonces a una serie de medidas de protección y conservación.

Jesús García y Manuel Pavia. Foto: J. Plasencia.

Jesús García y Manuel Pavia. Foto: J. Plasencia.

El palmeral del manantial de La Esperanza, rodeado por unas doscientas palmeras, está afectado por la temida plaga del picudo rojo.

Contra dicha plaga los denunciados han actuado, según denuncia EU “con productos claramente perjudiciales para la salud humana, la fauna del paraje protegido y las abejas, fundamentales para el equilibrio y conservación del ecosistema. De hecho en muchos países de Europa y América han sido totalmente prohibido este tipo de tratamientos”.

“Los productos más utilizados y que el protocolo de la G.V. recomienda son Imidacloprid y Fosmet. Estos pesticidas son altamente tóxicos en mayor o menor intensidad pero siempre con un riesgo evidente y se recomienda máxima cautela a la hora de ser utilizados y manipulados. Como consecuencias destacables de la toxicidad de estos productos figuran síntomas como malformaciones en el feto, daña los riñones, afecta a la fertilidad, además de intoxicación aguda de las que destaca, problemas de tiroides y cancerígena para los humanos”

“La legislación medio ambiental es clara en este sentido, siendo la distancia mínima de seguridad en cuanto acuíferos de 50 metros, cosa más que improbable que se haya respetado, dado que algunas palmeras se encuentran a menos de 6-8 metros del manantial”.

Chelo Torrejón.