La llegada de la llamada Pascua de San Vicente trae consigo anualmente la celebración de la Feria de Recuperación de Oficios Artesanos de Almedíjar, popularmente conocida como Feria de Oficios de Almedíjar, que este año cumple su décimo septima edición consolidandose asi como uno de los eventos festivos de mayor arraigo en la población y en uno de los mayores eventos de atracción turística de la comarca del Alto Palancia.

La Feria de Oficios de almedíjar atrae anuamente a cientos de visitantes hasta este pequeño pueblo de apenas 200 habitantes, por el que se espera que este fin de semana pasen entre 4.000 y 5.000 personas.

Feria de Oficios de Almedíjar

Animales de granja. Foto. José Plasencia.

La celebración, que se prolongará a lo largo de todo el fin de semana, será inaugurada mañana oficialmente a las once y media de la mañana por las autoridades locales, junto a la Reina y Damas de Honor, acompañadas de la banda de música.

Tras la inauguración tendrán lugar la realización de las primeras exhibiciones de la feria de oficios artesanos, como son el ordeño de ovejas, en la plaza de la Replaceta; y el baile tradicional Las Bailas, en la plaza de la Iglesia, que está previsto realziar a las doce del medio día.

Después también habrán talleres de confección de paneras, encaje de bolillos, carpintería, cuchillería, marroquinería y pintura, entre otros muchos.

La Feria de Oficios de Almedíjar es una importante recreación cultural de carácter etnográfico

Así las cosas, los vecinos de Almedíjar, igual que antaño, volveran a practicar las viejas artesanías realizadas durante siglos al amparo de la Sierra Espadán, de la que siempre han obtenido la materia prima para realizar sus trabajos.

La Feria de Oficios de Almedíjar ofrece a los visitantes la posibilidad de conocer y practicar algunas de las actividades artesanales practicadas en la población mediante el aprovechamiento racional de los recursos naturales, por lo que muchos visitantes participan activamente en trabajos de trenzar la pita, confeccionar cestas y aprender a hacer pasta.

Los mencionados oficios eran practicados en muchos casos para satisfacer las necesidades familiares mediante el trueque con los vecinos, que hoy se unen para salir a la calle y sorprender al visitante con una sorprendente sabiduría de la popular y una poco frecuente amabilidad.

Chelo Torrejón.