La fragilidad ante las circunstancias que nos presenta la vida es inevitablemente real.

Nadie es inmune al sentimiento por la forma en la que se percibe una situación.

La respuesta suele ser precipitada, porque dicho sentimiento está por encima de ella.

Ahí habita la fragilidad que nos caracteriza y nos hace vulnerables a estímulos que nos afectan.

Tu percepción no siempre es la real. Pero sí es la que marca la reacción sentimental, la cual te produce un estado determinado.

A ese estado le precede una reacción que puede ser acertada o no, dependiendo del enfoque que tú le des.

Dicha reacción va a determinar la consecuencia que se producirá posteriormente.

Esta consecuencia volverá a producirte un sentimiento que tú volverás a percibir.

«Somos inevitablemente frágiles ante las circunstancias. Somos circunstancias frágiles ante lo inevitable»

Vicente Herrero

JOYERIA ROYO
RODOLFO Y VENTURA