©  Gispert proyecta un nuevo libro sobre Teruel .-

Gispert proyecta un nuevo libroDe vez en cuando releo libros que enraizaron mucho mis sentimientos hacia la naturaleza. Nunca he perseguido a los conejos, como hiciera don Felipe, castellano de Buñol, en la dedicatoria que le hizo Cela. Ni tampoco a los jabalíes, a las zorras ni a las liebres. A veces, a  alguna cabra montesa,  por el deseo de fotografiarlas, por su elemental instinto escurridizo.

Por mi condición de viajero excursionista,  mi acción es contemplativa, y metido en más honduras, montañera. Como también dijo Cela «con dos piernas, una tras otra, un hombre es capaz de patearse el mundo, de comerse al mundo por los pies». 

Yo no me he comido al mundo por los pies, pero sí mi tierra, mi comarca, el Alto Palancia, y otras comarcas de la provincia de Castellón, desde que en un lejano día me alcé a la cumbre del Penyagolosa, y desde su ingente mole, sin que las brumas cubrieran el paisaje, experimenté las delicias más codiciadas: contemplar un inmenso panorama de montañas y de valles, que me mostraron abiertamente un deslumbrante  campo de acción, entre andanzas, viajes y exploraciones.

Ahora, tras volver a leer este verano aquellos libros que me motivaron mucho, algunos por las noches, cuando no se puede conciliar el sueño, por el dichoso calor, y en «pegajosos cueros del verano», como son «Forastero en el valle de Arán», «Bellezas del Alto Aragón», «Recuerdos de un montañero» y «Viaje de los ríos de España», en el inicio de un nuevo otoño, que calma los disturbios de una mente alterada por  el paréntesis del estío,   me entrego nuevamente a la aventura por ese territorio amado que es la provincia de Teruel.

ESCUELA DE DANZA
Y como sigue siendo la gran desconocida, más en parajes naturales, me adentraré,  al compás del tiempo que haga falta, por sus soberbias bellezas naturales, que hacen de esta querida provincia uno de las más pintorescas de España.

Me aventuraré por ríos, sierras, valles, vericuetos, barrancos y vaguadas para mostrar al mundo parte de las maravillas que contienen, siempre cuando mis piernas, ya hartas de tantas aventuras, sigan manteniendo este afán apasionado y ferviente que encarno,  aleando los horizontes  con mi carga septuagenaria.

Gispert proyecta un nuevo libro sobre Teruel

Luis Gispert