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Jérica vibra con el Vole y la Bacalá

Demonios del fuego. Carlos.

Sumido en la celebración de sus fiestas en honor a la Divina Pastora Jérica celebró, la noche del viernes, una de las tradiciones más arraigadas y más identificativas del municipio: el vole y la bacalá. Se trata de uno de los actos más esperados y con mayor participación de estas fiestas en las que, un año más, los jericanos y visitantes salieron a la calle para presenciar el volteo manual de campanas de su torre con un castillo de fuegos artificiales y degustar el bacalao, nueces, pan y vino que desde la comisión de fiestas regalan.

Desde primera hora de la noche, el olor a pólvora se hizo palpable en la celebración de esta fiesta. Los correfocs recorrieron las principales calles de la localidad para llegar hasta la torre.

En lo más alto, la torre mudéjar se convertía en la auténtica protagonista cuando los campaneros, tras el disparo del castillo, comenzaban el Vole.

Tradición ancestral en la que manualmente la Asociación de campaneros hace sonar las campanas para anunciar las fiestas de la Pastora.

Jérica vibra con el Vole y la Bacalá

Jóvenes en la Bacalá. Foto:A.M.

Tras el volteo, la plaza Germán Monleón y adyacentes se convirtieron en un auténtico hervidero de gente que no quiso perderse la bacalá. Sentados en “rolde” la comisión de 2015 repartió más de 500 bolsas con un total de 500 kilos de nueces, 100 de bacalao, 300 litros de vino y decenas de barras de pan.

Una tradición cuyo origen se remonta tiempo atrás cuando los campaneros, de manera altruista, ejercían este noble oficio. Después del volteo y en la cima de la misma torre, la gente del pueblo les ofrecía en agradecimiento vino, pan, nueces y bacalao. Con el paso de los años, la tradición ha ido convirtiéndose en todo un ritual en el que miles de personas participan con sus amigos. Durante el día de ayer, la ofrenda copó el acto más importante de la jornada.

Las reinas de las fiestas, Jéssica Gimeno y Montserrat Fuertes, acompañadas de sus cortes de honor, así como de vecinos, asociaciones y sociedades honraron a la Divina Pastora con flores.

Jérica vibra con el Vole y la Bacalá

Ana Monleón.