© La alcaldía de El Toro cuestionada por el partido en el gobierno.-

La situación política en El Toro quedó marcada el lunes en el pleno municipal por la aprobación de una moción presentada por los concejales del PSPV en la que pedían la dimisión de la alcaldesa popular, Ana María Orduña.

La moción salió adelante con la abstención de dos de las tres concejalas del Partido Popular de la población que, en los últimos meses, estarían mostrando su desaprobación con la manera de gobernar de Orduña.

Se trata de la segunda moción de calado que los últimos meses presentan los socialistas a pleno y sale adelante con la abstención de estas dos edilas.

La primera de ellas se aprobó en enero con una reprobación a Orduña por su manera de gestionar el ayuntamiento. En esta segunda, la oposición pide la dimisión de la primera edil por «sus incumplimientos reiterados y su dejadez de funciones en el consistorio que preside».

En esta ocasión, la moción que pedía su dimisión y el nombramiento de la teniente alcade como alcaldesa lo que queda de mandato, salió adelante con los tres votos de los concejales del PSPV-PSOE, el voto en contra de la alcaldesa y una de las concejalas y la abstención de las otras dos edilas populares, María Josefa García y Pilar Lázaro.

Tal y como informó ayer la socialista María José Giménez, «durante todo el pleno se vivieron momentos tensos que pusieron de manifiesto la existencia de que hay una crisis en el grupo popular, que estaría dividido en dos».

La moción fue presentada por el portavoz socialista local, Manuel Vicente Esteban. En la misma explicaban que la reprobación aprobada en enero pretendía ser «una llamada de atención» para que la alcaldesa modificara su «actitud déspota e intransigente» por otra «más dialogante que hiciera posible la resolución de los problemas municipales más urgentes». Sin embargo, puntualizan, «han transcurrido 6 meses y su actitud, lejos de cambiar, se ha mantenido en la misma línea», circunstancia que ha provocado que «los problemas se enquisten todavía más».

Para los ediles socialistas «la alcaldesa continúa priorizando sus necesidades personales, dejando aparcados asuntos realmente importantes para el bien del municipio que anda sumido de lleno en una dejación y una parálisis total».

Para el PSPV, «la intransigencia» por la que la alcaldesa fue reprobada en enero ha hecho que «haya perdido la confianza de la mitad de su grupo municipal, de dos personas que en 2015 confiaron en ella y la eligieron como alcaldesa». A esta situación, matizan, se ha llegado por «la falta de consenso y de diálogo que impera en el ayuntamiento y por la situación de parálisis y bloqueo».

Desde el PSPV denunciaron la falta de comunicación entre los ciudadanos y el consistorio porque muchos días está cerrado, así como la falta de información en la web municipal, a pesar de contar con un acuerdo de trasparencia firmado.

Asimismo, lamentaron que son constantes las trabas de la alcaldía para desarrollar su función de control y no se responden a los escritos que se presentan por registro de entrada.

ESCUELA DE DANZA

Sin intención de dimitir

Por su parte, la alcaldesa, que reconoció que actualmente no hay buena sintonía entre el equipo de gobierno, explicó ayer  su intención de no dimitir. «Es una decisión personal y yo estoy aquí para trabajar por y para el pueblo. Considero que lo estoy haciendo bien y no tengo que presentar mi dimisión», apostilló.

Orduña acusó a la oposición de «no parar de poner trabas para que las cosas salgan adelante y si dos de mis concejalas se abstienen pues tampoco podemos hacer muchas cosas» y apuntó que, a pesar de haber intentado limar asperezas con las dos edilas de su propio partido, por el momento, «no han alcanzado ningún acuerdo». Aún así, la munícipe destacó que en la próxima semana se reunirán todos los grupos políticos, porque «con esta situación es el pueblo el que menos beneficiado está saliendo y se están perdiendo subvenciones por la falta de aprobación de las cosas».

Una de las concejalas populares que se abstuvo, Pilar Lázaro, apuntó ayer que «los motivos de sus abstenciones, tanto en la reprobación como ahora en esta última es el desacuerdo que tenemos con la manera de tomar decisiones, de manera totalmente unilateral, de la alcaldesa». En este sentido, puntualizó, «a pesar de que tenemos concejalías no nos consulta las decisiones y consideramos que si estamos ahí es para que se nos tenga en cuenta».

La alcaldía de El Toro cuestionada por el partido en el gobierno

Ana Monleón – Foto:José Plasencia