La Cooperativa de Viver apuesta por la calidad explorando y estudiando la producción de nuevos cultivos que aporten valor añadido a la zona

La cooperativa de Viver trabaja estos días explorando y estudiando la producción de nuevos cultivos que aporten valor añadido a la zona de la comarca del Alto Palancia, a su proyecto de marca Sabor del Territorio y se puedan producir a pequeña escala de cara a un futuro. Se trata de nueva iniciativa de la oleícola viverense que trabaja con sus socios bajo el lema “producir con calidad y comercializar con dignidad” productos que tengan alguna singularidad territorial o desde la perspectiva de consumo.

Y es que, si hace algo menos de un mes sacaban al mercado la recuperación de uno de los productos tradicionales de la zona prácticamente abandonados, la denominada alubia del confit, con un “éxito rotundo” ahora la entidad cooperativista está estudiando poner en valor el mercado las plantas aromáticas y condimentarías. En este sentido, la entidad organizó ayer un curso para el cultivo de estos dos tipos de plantas que, como explicó su director, Fernando Marco, fue “una primera toma de contacto con el tema”.

La investigadora del IVIA, Dolors Roca, fue la encargada de realizar la ponencia donde “constatamos, señalaba Marco, que en la Comunitat Valenciana no se está generando investigación y conocimiento sobre el tema, todavía”.

Así pues, el director de la entidad apuntó que este tema nace de una doble inquietud: por un lado la de continuar con la dinámica general de la Cooperativa de de seguir explorando cultivos que aporten valor, que se puedan producir a pequeña escala, y que tengan alguna singularidad territorial o desde la perspectiva del consumo y, por otro, tras realizar una reflexión sobre recuperar las zonas de riego tradicional, con parcelas pequeñas que se están abandonando, porque los cultivos tradicionales no compensan los costes de mantenimiento y de riego”.

Marco apuntó que “la incipiente presencia de la Cooperativa en espacios gastronómicos con nuestros AOVE, las nueces, la alubia del confit, la alcachofa de verano y demás, nos anima a pensar en nuevos productos con la filosofía Slow Food y bajo el concepto El Sabor del Territorio”.

En este sentido, desde la cooperativa tienen previsto seguir desarrollando y aprendiendo sobre este nuevo cultivo de aromáticas y condimentarías visitando a otros productores de otras zonas de España y conociendo las necesidades de los clientes de cara a crear nuevos productos donde la implicación de los socios a la hora de producirlos, vecinos de la comarca del Alto Palancia en su mayoría, es un punto fundamental para sacar adelante los nuevos retos que se proponen.

La Cooperativa de Viver apuesta por la calidad

Ana Monleón.