La Festividad de la Virgen del Rosario o, como se suele denominar en Castellnovo, “La Fiesta de las Mozas”, es de aquellos pequeños festejos, sin toros, que se celebran a lo largo de las localidades de nuestra comarca y que tienen un sabor popular y tradicional bastante arraigado que les da un atractivo especial.

En cuarenta y ocho horas, las que van desde las veinte horas del viernes a las veinte del domingo, aproximadamente, se realiza una frenética cantidad de actos que no deja tiempo para dormir, sobre todo entre los familiares y amigos de las clavarias, pues desde que todo da comienzo con la ofrenda de flores a la Virgen, ya se inicia el engalanamiento de las calles durante la noche, donde se despliega la imaginación para crear arcos, lámparas, adornos, pinturas… todo elaborado artesanalmente por ellos mismos durante los meses anteriores con papeles, cartones, vasos de plástico, o cualquier otro material al que se le pueda dar una utilidad ornamental. Avanzada la velada aparecen el chocolate caliente y las tartas y pastas para evitar que decaigan las fuerzas de los improvisados artistas. Pero casi sin interrupción, con los últimos retoques en los pequeños detalles, asoman las clavarias con los primeros rayos del sol otoñal para asistir al “Rosario de la Aurora” por las calles del pueblo.

CLAVARIAS 2015. Foto:A.C

CLAVARIAS 2015. Foto:A.C

Sin prácticamente descanso, cuando las jóvenes llegan a sus casas deben ser maquilladas, peinadas y vestidas con el traje ceremonial porque en unos minutos la banda de música, que esos momentos está intentando despertar a los vecinos más perezosos con su pasacalles matutino, irá a buscarlas para acompañarlas, junto a sus correspondientes compañeros masculinos, a la Misa en honor de la Virgen. Concluida ésta, las clavarias y sus acompañantes serán conducidas hasta la plaza del Ayuntamiento, ante cuya puerta, bajo un sol de justicia, si el tiempo es propicio, escucharán el pasodoble que se interpretará en su honor y de aquí a sus respectivos hogares, donde les espera el banquete que la familia ha estado preparando para los invitados.

Y mientras los concurrentes dan rienda suelta a su alegría en la sobremesa, las clavarias se han marchado para acicalarse de nuevo con el fin de asistir a la Procesión en Honor de la Virgen del Rosario. Y de nuevo la música vendrá a recogerlas y de nuevo las devolverá hasta la plaza al concluir el acto religioso. Y sin descanso alguno, llegará la cena, a la que irán sumándose más y más invitados para quienes se habrá preparado durante la tarde bandejas de bocadillos, de tortas, aperitivos, pastas… Y cuando ya el ambiente se va caldeando, aparecen los mantones de Manila y los claveles en el pelo de las mujeres y los pañuelos anudados para contener el confeti y los caramelos, y otra vez la banda de música llegará a llamar a las clavarias, y esta vez escoltadas por toda la comitiva y del brazo de sus acompañantes llegarán a la Plaza del Ayuntamiento para bailar los pasodobles, chotis y demás piezas que se interpretan en estas ocasiones. Y al concluir las pandillas recorrerán las casas de las festejadas buscando ser invitados a cubatas, gintonics y diversos licores, mientras en la Plaza de la Comunidad Valenciana, los más jóvenes disfrutan de la discomóvil y del botellón.

Y el domingo amanece sin apenas conciliar el sueño, y vuelta a empezar: pasacalles, desfile hasta la iglesia en cuya misa serán elegidas las clavarias del próximo año, música en la plaza, banquete y corriendo a disfrazarse para la Cabalgata, uno de los actos más concurridos del fin de semana, en el que participa todas aquellas personas con ganas de divertirse y los familiares y amigos de las homenajeadas. La alegría se hace dueña y señora de las calles del pueblo: música, risas, caramelos, confeti, carrozas y cientos de personas en un carnaval que se repite cada segundo domingo de octubre.

Y poco a poco llega la calma… Al día siguiente todo será desmontado y guardado y las nuevas clavarias comenzarán a pensar cómo será su próxima Fiesta en Honor de la Virgen del Rosario.

La Fiesta de las Mozas

Ancrugon.