
La primera fase del plan postincendio actuará sobre caminos forestales, vegetación quemada y zonas expuestas a la erosión tras el fuego del pasado 20 de agosto
La recuperación de la superficie afectada por el incendio forestal que comenzó el pasado 20 de agosto en Segorbe y se extendió posteriormente hasta Gátova ha entrado en su primera fase. Las actuaciones previstas cuentan con un presupuesto de 684.594 euros y un plazo de ejecución de seis meses.
El incendio afectó a 597,28 hectáreas dentro del Parque Natural de la Serra Calderona, y los primeros trabajos se centran ahora en reducir los daños que pueden producirse después del fuego, especialmente por la erosión provocada por las lluvias, además de recuperar los accesos a las zonas afectadas.
El plan fue presentado por el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, durante una reunión con representantes de los municipios afectados, celebrada en el observatorio forestal del Pico del Águila.
Una parte importante de las actuaciones se concentrará en los caminos y pistas forestales. En total, está previsto intervenir sobre 63.784 metros cuadrados de firmes, recuperando los tramos deteriorados y mejorando las condiciones de acceso a las zonas quemadas.
Las obras también contemplan medidas para evitar que las lluvias provoquen nuevos daños sobre un terreno que ha quedado especialmente expuesto después del incendio. Para ello se actuará sobre las cunetas, los pasos de agua y otros puntos susceptibles de sufrir arrastres y erosión. En algunos tramos será necesario aportar material granular y, cuando las condiciones lo requieran, ejecutar pavimentos de hormigón.
La recuperación de los caminos tiene además una función práctica: permitir el acceso de los equipos que deberán continuar trabajando en las zonas afectadas y facilitar las siguientes fases de restauración.
Una recuperación que continuará después de esta primera fase
Los trabajos que ahora comienzan constituyen una primera intervención sobre el terreno quemado. La actuación contempla también el tratamiento de la vegetación afectada y medidas destinadas a estabilizar las zonas más vulnerables.
La recuperación del monte no se limitará, por tanto, a los trabajos que se ejecuten durante estos seis meses. Según la información facilitada por la Generalitat, están previstas fases posteriores de restauración y reforestación, destinadas a mejorar la composición de la vegetación de las áreas afectadas.
El incendio, originado el 20 de agosto, obligó durante su evolución a adoptar medidas de emergencia en Gátova y provocó el desalojo temporal de alrededor de un millar de personas. La superficie finalmente afectada dentro del Parque Natural de la Serra Calderona se sitúa en 597,28 hectáreas.
El observatorio de Tristán, pendiente de finalizar
La reunión también sirvió para repasar las actuaciones relacionadas con la vigilancia forestal. Entre ellas se encuentra el Observatorio Forestal de Tristán, en Segorbe, cuyas obras continúan actualmente y cuya finalización está prevista para octubre.
En paralelo, el Observatorio Forestal del Pico del Águila, donde se celebró la reunión, permanece operativo desde julio de 2024 después de una inversión superior a los 200.000 euros.
La red de observatorios forestales tiene como objetivo detectar con rapidez posibles columnas de humo y facilitar su localización para activar los medios de prevención y extinción. La Generalitat señala que algunos de estos puntos permiten disponer de una visibilidad superior a los 30 kilómetros.
La actuación sobre los terrenos afectados por el incendio de Segorbe y Gátova supone así el comienzo de una recuperación que se prolongará más allá de la primera intervención de emergencia. El reto inmediato será evitar que las lluvias agraven los daños y recuperar los accesos a un territorio que, apenas unas semanas después del incendio, sigue mostrando las consecuencias del fuego.
Texto: Redacción. Foto: Ayto Segorbe











