Cuando una actividad empresarial determinada aumenta su consumo y repercusión, todos los agentes involucrados en la misma, deben establecer una hoja de ruta y diferentes medidas para seguir preservando su buena salud y seguir asegurando su crecimiento.

En España, la organización encargada de regular y controlar esta actividad es la Dirección General de Ordenación del Juego. La DGOJ ha sido la encargada también de implantar las últimas directrices y el marco regulatorio que fija en estos momentos las reglas básicas para que los operadores puedan operar dentro de las fronteras españolas.

La seguridad de todos los usuarios que accedan a este tipo de servicios es uno de los pilares básicos de actuación tanto en el presente como en el futuro más cercano. Se ha conseguido que todo el entorno de juego sea protegido y legal, pero se están dando pasos adelante, introduciendo medidas de calado para que esa seguridad sea totalmente plena.

Esta nueva corriente va en el rumbo del tratamiento de los datos personales, la prohibición de acceso a menores de edad y la verificación de la identidad.

“El reconocimiento facial se ha convertido en una de las alternativas que mejor resultado está ofreciendo a la hora de alcanzar las metas antes señaladas. Esta herramienta tiene especial relevancia en el nuevo modelo de negocio interactivo, ya que era conveniente aumentar los controles para eliminar por completo las malas prácticas que diversos usuarios puedan realizar amparándose a su posible anonimato que les ofrece estar detrás de la pantalla”, comenta Luis Ardila de Tragaperrasweb.es.

Tal es el desarrollo de las tecnologías que se han implantado en el sector del juego, que otros sectores económicos no han dejado desaprovechar la oportunidad para implantarlos en sus sistemas de actuación. Uno de los ejemplos más claro es el Non Obvious Relationship Awareness (NORA), implantado en un primer momento en los salones de juego para detectar posibles fraudes ante posibles ganancias desmesuradas utilizando prácticas dudosas, y que posteriormente ha llegado a agencias gubernamentales y entidades bancarias. Estas organizaciones han encontrado en el sistema NORA, una herramienta que potencia la seguridad de toda su actividad, y con una fiabilidad contrastada al haber estado implantado durante un tiempo con éxito en los casinos en línea.

Todos estos argumentos no vienen a refrendar aun más, el aumento de la seguridad en uno de los ámbitos interactivos con mayor crecimiento y difusión de los últimos años.