La Alcaldesa de Segorbe ha leído hoy a las doce, en la puerta del Ayuntamiento, un manifiesto con motivo del Día Internacional de la Mujer en el que ha reivindicado los derechos laborales y sociales y la igualdad entre mujeres y hombres.

En el manifiesto, Mª Carmen Climent ha hablado sobre la actual situación que ha provocado la pandemia: «Sufrimos una pandemia mundial que está haciendo que los avances que se habían logrado en los últimos tiempos, estén en peligro de retroceso porque la pandemia refuerza desigualdades y vulnerabilidades en los sistemas sociales, políticos y económicos”.

Una situación sanitaria en la que ha sido evidente que “las mujeres soportan una mayor carga de trabajos precarios y de economía sumergida;  están mayoritariamente en la primera línea del trabajo de cuidados  y atención sociosanitaria; Las mujeres han sufrido una doble carga laboral, la de combinar el teletrabajo con la atención de mayores y criaturas, especialmente en los confinamientos; y que la violencia de género se ha intensificado durante el periodo de confinamiento”, ha destacado la Alcaldesa. Por ese motivo, Mª Carmen Climent, ha afirmado que “desde los Ayuntamientos, que somos la primera puerta a la ciudadanía de las políticas públicas, tenemos que hacer un mayor esfuerzo para contribuir a la igualdad real entre mujeres y hombres”.

MANIFIESTO LEÍDO DÍA INTERNACIONAL DE LAS MUJERES

Con ocasión de la conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de las mujeres, el Ayuntamiento de Segorbe se une en la reiteración de su compromiso y reivindicación con los derechos laborales y sociales de las mujeres, reconocidos humana y jurídicamente, como reivindicación por la igualdad y la equidad entre mujeres y hombres.

Cada año celebramos el 8 de marzo desde que en la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Trabajadoras en Copenhague, en 1910, se estableció esta fecha como el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras. Después de 111 años, el movimiento en defensa de los derechos de las mujeres está más vivo que nunca.

En España, el sufragio universal se aprobó el 1 de octubre de 1931, este año celebramos el 90 aniversario de la consecución del voto de las mujeres.

En todas partes, mujeres y hombres con talante feminista se implican desde sus organizaciones y ocupaciones, en acciones para ensanchar y mejorar la vida de todas las personas, garantizando los derechos de ciudadanía y, en especial de las mujeres, para conseguir una igualdad real y efectiva, impulsando cambios sociales estructurales por la inclusión social.

RODOLFO Y VENTURA
JOYERIA ROYO

Este año, el 8 de marzo es diferente. Sufrimos una pandemia mundial que no nos permite juntarnos, ni tocarnos, ni abrazarnos y que, además, está haciendo que los avances que se habían logrado en los últimos 1 tiempos estén en peligro de retroceso porque la pandemia refuerza desigualdades y vulnerabilidades en los sistemas sociales, políticos y económicos. Y por eso, la lucha por la igualdad, la lucha por los derechos de las mujeres es más necesaria que nunca.

Lo que sÍ podemos es seguir poniendo nuestra voz para recordar los motivos por los que este día se conmemora.

El impacto que está teniendo la COVID-19 en las mujeres es mayor en el número total de casos a pesar de que la prevalencia es más alta en hombres. Estos factores tienen su origen en aspectos relacionados con los roles de género y con la precarización hacia las tareas de sostenimiento de la vida que hacen mayoritariamente las mujeres. Entre otros:

  • Las mujeres soportan una mayor carga de trabajos precarios y de

    economía sumergida, un trabajo invisible y no pagado que se ha evidenciado todavía más en la pandemia. El mes pasado conocíamos que la brecha salarial en España se sitúa en el 24%, lo que significa que, a este ritmo, necesitaremos 30 años para conseguir la igualdad salarial entre mujeres y hombres.

  • Las mujeres están mayoritariamente en la primera línea del

    trabajo de cuidados y atención sociosanitaria, tanto en el trabajo de cuidados remunerado, como aquel no remunerado y especialmente invisibilizado.

  • El rol de cuidadora asignado a las mujeres posiciona las profesionales sanitarias en la primera línea de atención y respuesta a la enfermedad, especialmente las enfermeras y las auxiliares de enfermería y geriatría, así como el personal de limpieza de los centros socio sanitarios.
  • Las mujeres han sufrido una doble carga laboral, la de combinar el teletrabajo con la atención de mayores y criaturas, especialmente en los confinamientos.
  • En el caso de mujeres que han tenido que ir a trabajar presencialmente, toda esta situación se ha agraviado y ha puesto de manifiesto que la conciliación se sustenta en gran medida en las espaldas de las madres y también en las abuelas, que en pandemia han tenido que dejar de prestar este apoyo indispensable.
  • Por último, la violencia de género se ha intensificado durante el periodo de confinamiento. La convivencia confinada con sus maltratadores y la imposición de la distancia social, ha incrementado en un 70% la atención de los centros Mujer de la Comunidad Valenciana.

Desde los ayuntamientos, que somos la primera puerta a la ciudadanía de las políticas públicas, tenemos que hacer un mayor esfuerzo para contribuir a la igualdad real entre mujeres y hombres.

Por eso invitamos a la ciudadanía a reivindicar un futuro sin discriminación por razón de sexo, donde hombres y mujeres formen parte de nuestra sociedad en igualdad de derechos y responsabilidades.

Manifestamos la importancia de aplicar e implementar la normativa vigente en materia de igualdad retributiva.

Reclamamos, en el actual ámbito de crisis sanitaria, la ratificación del Convenio 189 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) para la dignificación del trabajo al hogar y los cuidados.

Reclamamos la necesidad de dotar a las entidades locales de los medios necesarios para llevar a cabo las competencias en materia de igualdad y garantizar el impulso de actuaciones que contribuyen a la convivencia, el progreso y el desarrollo social y económico.

A día de hoy los estereotipos y las discriminaciones de género siguen marcando la elección profesional de muchas mujeres.

Estamos demostrando ser luchadoras, autosuficientes, trabajadoras, valientes, constantes y amantes de nuestra profesión.

La capacidad, la inteligencia o la eficacia no entienden de género.

Seguiremos luchando, defendiendo nuestros derechos y poniendo de manifiesto que se pueden cambiar las cosas.

Gabinete municipal