Magdalena hizo gala de su autoritarismo en el último pleno de Segorbe

  • Curiosamente todos sus compañeros del equipo de gobierno le tutean durante los plenos, pero ante la que iba a ser la enésima derrota dialéctica ante Miguel Barrachina, prefirió expulsarlo
  • El alcalde no soportó la acusación de censura en la revista local donde se oculta el cierre del Juzgado de Violencia de Género mientras él aparece en la portada cocinando con un afamado chef y acabó expulsando al PP

JOYERIA ROYO
RODOLFO Y VENTURA
ESCUELA DE DANZA
En el pleno ordinario del pasado miércoles, primer pleno del año, el alcalde socialista Rafael Magdalena  del Ayuntamiento de Segorbe, abochornó con su autoritarismo a todos los presentes.

Con la creciente soberbia que ya le caracteriza volvió a expulsar al único partido de la oposición, que además es quién mayor respaldo tiene entre los segorbinos, el Sr Magdalena llamó al orden hasta 13 veces a los 6 concejales del Partido Popular.

Finalmente fue al concejal del PP Miguel Barrachina a quién se le expulsó tras llamársele al orden, en una ocasión  “por guapo” y en la definitiva “por tutearle” según las propias palabras del alcalde ahora reconvertido a socialista.

El alcalde socialista no soportó la acusación de practicar la censura en la revista pública local –en la que se ha ocultado el cierre del Juzgado de Violencia de Género por acuerdo del gobierno de Sánchez, la propuesta de cierre de la Oficina Comarcal Agraria o los crecientes delitos en la ciudad- en la que aparece en la portada cocinando con un afamado chef, y acabó expulsando al presidente provincial del PP.

RANDURIAS

Curiosamente todos sus compañeros del equipo de gobierno le tutean durante los plenos, pero ante la que iba a ser la enésima derrota dialéctica ante Miguel Barrachina, prefirió expulsarlo, momento en el que también expulsó a la presidenta local Carmen Climent y los demás compañeros –apercibidos también- se solidarizaron ante tamaña injusticia.

La doble vara de medir lució en todo momento como ya es habitual y, a pesar de los insultos, que tanto él mismo, como el Sr Gil profirieron –“caraduras, mentirosos, sin decencia…”- ninguno fue apercibido.

Cabe recordar que el comportamiento caciquil del alcalde ya le ha llevado a romper su grupo político con una concejala socialista expulsado y a ser apercibido por el Síndico de Agravios al negar la palabra al Partido Popular.

Las más de cuatro horas y media de pleno estuvieron repletas de descalificaciones, insultos e incluso cobardes insinuaciones que nunca llegan a concretar por falsas, por parte de la bancada del PSOE y SP, más centrados en el odio y el rencor que en intentar gobernar una ciudad que han llevado a las cotas más bajas que han sido capaces de llevar en cuatro años.

PP Segorbe