«Me ha pasado esta mañana al salir a trabajar»

¿Qué te pasa María Amparito que estás muy seria? ¡Con lo alegre que eres tú! No, es que tengo una migraña por el brusco cambio de temperaturas. Y no me aguanto, ni yo. Cuando regrese de trabajar, me tomaré algo para mi migraña. ¡¡No, ni hablar!! Lo que tú necesitas de verdad es un cubata, y un buen chico que te de un par de achuchones. Lo otro, es envenenar tu cuerpo. Así, que ya sabes, ¡a salir más por ahí! Y ya nos contarás. Bueno ya veremos, depende de mis horarios. Pero sí que pienso salir, vecina.

RODOLFO Y VENTURA
JOYERIA ROYO
Es lo que me ha pasado esta mañana, cuando he salido a trabajar. Debía de poner tan mala cara a causa de mi migraña, que me han parado, dos o tres vecinas. Una migraña provocada por el brusco cambio barométrico. Ayer estábamos a casi treinta grados centígrados. Y hoy a unos dieciocho, más o menos, en veinticuatro horas. Y mi pobre cabecita, del revés, claro. Lo malo de este tipo de migrañas, es que no se me van, ni tomándome el analgésico correspondiente. Solo esperar a que mi organismo se vuelva a habituar al frío a destiempo. Y nada más.

Pero, lo más gracioso de todo esto han sido las respuestas de mis vecinas, ante el mal que me aquejaba: que me enrolle con un tío, y que me haga… cosquillitas. Y ninguna de ellas es una jovenzuela de la edad de mi sobrina. Son todas más bien de la edad de mi pobre madre, son todas unas venerables octogenarias. Vamos, de la época en que las chicas nos debíamos de casar vírgenes y puras. ¡No, lo que nos pasa, es que nos hemos dado cuenta de que estábamos tontas, y ahora no! Además, tú te has pasado toda tu vida, encerrada en tu casa cuidando de tu familia. No has vivido nada, así que sal y diviértete un poco, me aconsejan todas. Lo que no saben es lo mucho que me he divertido en mi vida. Pero, pese a sus respuestas, sigo sin ver la conexión entre el paliativo para mis migrañas, y el pasar un ratito a solas, con un señor… O quizás sí… ¡¡Ji, ji, ji, ji, ji!! (Ese asunto, no tiene enmienda)

© Copyright  – Amparo Gimeno Pastor – Foto:José Plasencia