¡Es un toro! ¡No. Es un caballo! ¡No. Es la Entrada de Toros y Caballos! ¡Qué no! Es un tarro de mermelada de la fabrica de dulces La Cartuja de Vall de Cristo, que al sacar a la venta unos tarros de mermelada revestidos por unos simpáticos protectores de cartón se ha convertido en la primera empresa en aprovechar el tirón comercial que puede tener la celebración del décimo aniversario de la declaración de la Entrada de Toros y Caballos de Segorbe como Fiesta de Interés Turísitco Internacional.

Los tarros de mermelada en cuestión están protegidos por una caperuza de cartón en la que aparecen impresa las imágenes de los dos principales protagonistas de esta singular fiesta, el toro y el caballo, que diariamente se unen y confabulan para formar un mágico espectáculo durante todos los días de la Semana Taurina de las Fiestas Patronales de Segorbe.

Los botes de mermelada, de 200 gr. de peso, pueden ser adquidos en distintos establecimientos de la localidad, tales como Jamonería La Esperanza, Jamonería Jesús Marín, la Cooperativa Agrícola, Carnicería La Diabla, Regalos Santa, Pastas de la Abuela, y la Comisión de Toros, entre otros. Las variedades que se ofertan son las de tomate, higo, naranja, frambuesa y calabaza.

Y es que a la familiar empresa de mermeladas y dulces La Cartuja de Vall de Cristo no le falta el ingenio, especialmente a la cabeza del clan familiar, Sacri Royo Calvo, que este año no parece tener suficente con “los mareos y el trajín” de que su hija, Ana Torres Royo, sea la Reina Mayor.

Mermeladas de Entrada de Toros y Caballos“La idea es que la gente que venga de fuera pueda comprarse un pequeño tarro de mermelada para llevarse de reuerdo. Es una cosa que no pesa mucho, que es economica y que está buena”, según explicó Sacri a InfoPalancia.

Pero el ingenio no es lo único que caracteriza a la empresa familiar, que siguiendo las más tradicionales recetas de nuestras abuelas utiliza un sesenta por ciento de fruta y un cuarenta por ciento de azúcar para elaborar su producto.

La fabrica de dulces La Cartuja de Vall de Cristo, ubicada junto a este impresionante cenobio castellonense, comenzó a funcionar hace alrededor de una década con una tímida producción anual de quinientos tarros de mermelada de tomate, de la que actualmente produce doce mil frascos y es servida en los mejores restaurantes de Valencia y Castellón junto a todo tipo de quesos de cabra.

Además, este pequeño taller familiar, regentado por Germán Torres Bonet y su esposa Sacramento Royo Calvo, también elabora otras delicatessen para los paladares más exigentes y con ganas de probar cosas nuevas, ya que el afán y la imaginación culinaria de ambos les llevan a probar nuevas formulas y condimentos.

Las últimas novedades producidas por la empresa son la memelada beiby gourmet, con sabor a platano, naranja y galletas María “ésta la hicimos a petición de mis hijos”, apunta Sacri, además de cinco variedades de naranja, comoson la de naranja con gengibre, naranja con canela, naranja sanguina con agua de valencia, naranja con cava y naranja con chocolate.

La fabrica de dulces La Cartuja de Vall de Cristo no añade ningún conservante o aditivo a sus productos, para los que utiliza la mejor materia prima que puede encontrar, adquirida casi siempre “a los agricultores de la zona de forma directa. Ellos nos dicen cuando nos pueden traer cien kilos de tomate, por ejemplo, así que nosotros acoplamos nuestro ritmo de trabajo a la producción que en ese momento hay en la temporada”, explicó Sacri a InfoPalancia.

La elevada calidad de sus productos hacen que la marca este cada día más presente en las principales tiendas gourmet de la Comunidad Valenciana, además de entrando con fuerza en las exportaciones a Bélgica, Bruselas, Lituania e Italia.

Mermeladas de Entrada de Toros y Caballos

Chelo Torrejón.