Música sacra en la Catedral

Organizada por la Institución Seo de Segorbe en  colaboración con el Ilmo. Cabildo Catedralicio

Miércoles santo, 23 marzo de 2016

Intervienen:

Trío de trombones:   BRASS MASS

  • Kevin Hermosilla
  • Juan Bta. Tur
  • David Huguet

 Órgano:   Augusto Belau Cabrera

Voz: David Montolío Torán

La Institución Seo de Segorbe viene desarrollando en los últimos años esta actividad musical, con el deseo de institucionalizarla. Se desea que este acto sirva para recordar la tradición interpretativa del Miserere que es la música que la liturgia introduce para los días del Tríduo Sacro (jueves, viernes y sábado santo) y tiene sus orígenes en el s. XVII, para ser cantado en los maitines, y los textos son del salmo 51 o 50 del Salterio, constando de 12 partes que se intercalan, coro y clérigos.

Según vieja costumbre los maitines se adelantaban a la tarde noche del miércoles para jueves. De esta forma, en muchas catedrales el miserere del miércoles santo era un acto importante por su   brillantez musical y el boato con que se interpretaba, puesto que para el jueves se reducían voces e instrumentos y para el viernes solamente se cantaba a “capella”.

La pretensión de la Institución Seo de Segorbe es llegar hasta esa cúspide, máxime cuando existen grandes composiciones de éste género musical en el archivo catedralicio, como por ejemplo el del maestro de capilla José Perpiñán Artíguez, último maestro de capilla, Segorbe 1863-1928. Su  MISERERE MEI, DEUS a 4 voces, coro y gran orquesta, se presentó en su parte musical hace dos años. Faltó la voz, la asignatura pendiente.

Desde la Institución Seo de Segorbe mantienen viva la llama de poder presentar anualmente en la tarde del miércoles santo una audición musical con la interpretación del Miserere, mientras llega ese momento, como es el caso de este año, se ha pretendido conjugar un atractivo programa conjugándose: voz, órgano y trío de trombones, con un contenido musical lleno de atractivos al estar presentes autores del barroco, del romanticismo y contemporáneos.

El programa comienza con dos obras de J. S. Bach, que junto a Haendel, configuraron la cumbre del barroco.

  1. S. Bach, 1685-1750, se el verdadero creador del contrapunto y del arte de la fuga, además de componer una gran cantidad de piezas. La gran mayoría de estas   obras con el fin de cumplir con su obligación de abastecer de música a la iglesia de santo Tomás de Leipzig y los cinco grandes templos de la ciudad. Sin embargo su música quedó en el olvido, en parte porque sus propios hijos la consideraban “vieja y caduca”. Tuvo que ser otro gran músico alemán, Félix Mendelssohn quién lo descubriese en 1829, 79 años después de su muerte. De este detalle hablaremos en la segunda obra.

La primera obra en sonar fue la FANTASÍA en do menor, BWV 537. Compuesta presumiblemente hacia finales de 1723, coincidiendo con el final de su estancia en Weimar.

Música sacra en la Catedral

Coro catedralicio. Foto:J.Plasencia

La fantasía divida en tres partes se basa en un pedal y tres superposiciones melódicas en las que hace presente en todo momento la figura suspirantis, lo tenemos que entender como una forma aclamativa y de lamento, en una íntima y profunda reflexión entre el ser humano y lo divino.

Augusto Belau Cabrera interpretó magistralmente esta pieza de J. S. Bach.

La segunda obra del programa se trataba de cuatro CORALES pertenecientes a la PASIÓN SEGÚN SAN MATEO, oratorio de J. S. Bach que se basa en el evangelio de san Mateo, capítulos 26 y 27, siendo cantado literalmente por el Evangelista y las personas que intervinieron en los hechos: Jesús, Judas, Pedro, Pilatos, etc. Alrededor del texto bíblico se articulan las corales que ilustran los comentarios de la comunidad judía que deplora los hechos o expresa el fervor de su fe. Estas corales las interpretan en el oratorio con dos coros.

La Pasión se compuso entre 1727 y 1729 y se presentó el viernes santo día 15 de abril de 1729 en la iglesia de santo Tomás de Leipzig bajo la dirección del propio Bach.

La obra no fue muy estimada. Bach revisó algunas partes, redujo el tiempo de duración, e incluyó un grupo de continuo con órgano para cada uno de los dos coros, versión terminada en 1736, que nunca se interpretó y cayó en el olvido hasta 1829.

Félix Mendelssohn Bartholdy, 1809-1847, un judío reconvertido al luteranismo, con 20 años de edad, y tras cinco de estudio de la partitura original, la presentó en Berlín el 11 de marzo de 1829, versión abreviada tal y como hoy se conoce. Esta obra dio inicio a un fuerte interés por conocer y estudiar las obras de Bach.

La interpretación de estas cuatro corales estuvo a cargo de David Montolío como narrador, el órgano y el trío de trombones. Resultó ser otra forma de escuchar unas corales conocidas de Bach, de forma brillante y colorista en el aspecto sonoro.

AVE VERUM es un himno eucarístico que data del siglo XIV y se le atribuye al Papa Inocencio VI y del cual importantes compositores han realizado sus propias versiones musicales, siendo las más conocidas las de Mozart, Guonod y Elgar, interpretándose antiguamente durante la consagración.

El texto alude a la creencia católica de la Transubstanciación, meditación acerca de la presencia real de Jesucristo en el Eucaristía y del poder redentor del sufrimiento.

La versión que escuchó corresponde a sir Edward William ELGAR, 1857-1934, compositor inglés del post-romanticismo, autor de oratorios, cantata y música sinfónica, no se dejo llevar por las corrientes del momento y se mantuvo al margen de los cánones del continente.

La pieza fue interpretada por el órgano, trío de trombones y la voz de David Montolío.

La obra que se interpretó a continuación fue una pieza sinfónica en sol menor, así titulada, tratándose de una de las obras póstuma del autor. Es una composición a modo procesional intercalándose pasajes corales y meditativos. La partitura fue rescatada por el organista francés Charles Tournemire, para ser interpretada al órgano, en este caso por Augusto Belau Cabrera

El autor es César FRANCK, 1822-1890, compositor y organista francés de origen belga, que cuenta con varios oratorios y obras sinfónicas. Contribuyó en gran manera al resurgimiento de la música francesa.

La quinta pieza del programa se trataba de otra versión del AVE VERUM, en este caso de Charles Gounod, 1818-1893, compositor francés, autor de doce óperas, y con un amplio repertorio en diversos campos de la música, logró con Fausto, su cuarta ópera, poner a sus pies a las dos partes del Atlántico en 1859, año de su estreno.

En esta ocasión David Montolío leyó el texto y la interpretación corrió a cargo del organista y el trío de trombones.

La audición musical entró en su recta final con tres autores actuales, el holandés Jan Mulder, el noruego Sven Österberg y el italiano Marco Frisina.

Jan Mulder (1963) es un compositor, pianista, director y organista holandés de reconocido prestigio en la actualidad, tanto en Europa como en EE. UU. donde reside.

Escuchamos la FANTASÍA, TOCATA Y CORAL de Mulder que está basada en el texto “vos sois Señor mi fortaleza”, donde el autor se recrea inicialmente con unas armonizaciones para luego pasar a una forma de tocata con la variación del tema, concluyendo con una reposición del coral con el órgano pleno, que resultó atractiva y vibrante final.

La penúltima pieza del programa correspondía del noruego Österberg, (1933) quién estudió en el conservatorio de Estocolmo órgano, canto y trompa, contando con un repertorio de unas 250 composiciones.

La obra la interpretaron el trombonista Juan Bta. Tur y al órgano Augusto Belau y por título, ya traducido “Doy gracias a tu nombre, Señor”, pieza delicada escrita originalmente para trombón y órgano en 2007, que se utiliza en la liturgia, e invita a la meditación.

Finalizó la audición con la pieza titulada ANIMA CHRISTI del presbítero romano Marco Frisina, (1954), licenciado en letras por la universidad de Roma y teología por la universidad Pontifica.

Música sacra en la Catedral

Actuación musical. Foto:J.Plasencia

Posee los cargos de director de la Oficina Litúrgica del Vicariato de Roma, maestro de capilla de la catedral de Roma y rector de la basílica de santa Cecilia en Trastevere. A compuesto música para el cine y posee un amplio repertorio de obras.

Ánima Christi fue interpretada por todo el grupo, a su conclusión, el público asistente ubicado en el mismo coro catedralicio les agradeció su selecta interpretación con fuertes aplausos.

Antes de escuchar la última pieza del programa,   se solicitó por parte de la Institución Seo de Segorbe la colaboración del público haciéndose socios con el fin de ampliar las actividades y ayudar a la conservación del rico patrimonio que se posee en la catedral segorbina, entre otros motivos mantener esta tradición musical, en los miércoles de la Semana Santa, audición de música sacra en la S.I.C.-Basílica de Segorbe.

Música sacra en la Catedral

C. Laffarga Civera