Dos grandes maestros de la pintura Antonio Aznar (Pinos)  y Luis Bolumar, unen ahora su obra en un mismo libro, aunque el primero de ellos deja de lado los pinceles y sorprende al publico con sus poemas, mientras que el segundo lo hace abandonando el color y tomando el carbón y la plumilla para ilustrar los poemas.

El volumen es un poemario que empieza con A, con un título algo largo e inusual«abcchdefghijklmmñopoemario, escrito sin fechas (¿a mediados de los 80?) propio del pinos», que será presentado el próximo sábado 3 de julio, a las siete y media de la tarde en la Iglesia Primitiva de Altura.

La sala de exposiciones de la antigua iglesia servirá de marco para la exposición de los dibujos originales que ilustran el libro, durante el sábado 3 de julio, de 19 a 21 horas, y el  domingo 4 de julio, de 19 a 21 horas.

 Pinos relata en el boletín del Icap.

«No sé cuándo, ni  muy bien por qué escribí estos «poemas».

Por las referencias  sé que fue a mediados de los 80, década en ciertos aspectos más interesante que la actual en lo cultural y en cuanto a libertades, pues ni en los primeros manuscritos ni en  las versiones a máquina ni en los dibujos de Bolumar hay datos exactos. No está hecho a propósito pero supongo que hace honor a la advertencia inicial de: escritos sin fecha.

¿Por qué escribí esos textos? No sé…,  como se me había despertado gran avidez lectora, ya en los días que los temerosos de la democracia y la libertad montaron la pantomima del 23F para asustar a las izquierdas y reafirmar la monarkía, ya me había engullido casi sin masticar un montón de libros. Destacaría, con extraña sensación el “Bhagavad   Gita” y  “Así habló Zaratustra” y “Más allá del bien y del mal” de Nietzsche, (nombro estos por ser tal vez los más raros) y que no sé si me enteré bien de que iban pero si saqué mis propias conclusiones.

Supongo que pensaba que ya era un tipo capacitado para escribir, sé que no lo era, pero al menos ahora creo que no se llega a ningún sitio si en un momento dado no se empieza a andar. También que fue un atrevimiento de aprendiz y un intento de aportar algo a la vida cultural en la que intentaba moverme más como partícipe que como espectador.

RODOLFO Y VENTURA
JOYERIA ROYO

Era ya una “persona que pintaba” y ahora escribía, (siempre he pensado que con poco talento ambas cosas, si no, sería rico y famoso)  y  era preferible eso que quedarse sentado a ver como pasaba la vida por la pantalla del televisor.

¿Por qué se publica ahora tantos años después?

Primero: porque sería un desprecio al trabajo de Bolumar, (dibujos que dan más valor a los textos del que tienen) siempre dispuesto a colaborar desinteresadamente.

No he olvidado nunca estos dibujos, la carpeta estaba siempre a la vista, me acompañaba en cada traslado de taller y me remordía la conciencia,  pero no encontraba el momento adecuado. Hasta que un buen día, Luis me recordó que el libro estaba pendiente.  En mi interior, avergonzado, se disparó un resorte y se puso en marcha el libro.

Segundo: como homenaje, no solo a Luis y sus dibujos en mayor medida, sirva también para aquellos tiempos de “inkietud”  y creatividad cultural en el Alto Palancia.

Así que si ahora, cuando alguien lo lea y admire los dibujos, además de que esté un rato sin tragarse las mentiras que echan por la tele, conseguimos provocarle alguna emoción, ya habrá servido para algo publicarlo».

Chelo Torrejón        – Dibujos:Luis Bolumar