La Loable Cofradía de la Santísima Trinidad de Segorbe organizó dos actos el primer viernes de Cuaresma

 PROCESIÓN DEL SILENCIO y CENA SOLIDARIA

El pasado viernes día 16 del corriente mes, se celebraron los dos actos que anualmente viene desarrollando la Loable Cofradía de la Santísima Trinidad de Segorbe, coincidiendo con el primer viernes de Cuaresma, actividad que inició hace tres años.

A las 20 h., en la capilla de Ntra. Sra. de la Merced, con su capacidad al completo, cofrades y feligreses que se unieron al acto, compartieron mesa y mantel en una cena “solidaria”, donde se requería aportar alimentos no perecederos o una limosna, que fueron entregados a Cáritas-Segorbe. Fue importante la cantidad recogida, agradeciendo el Cabildo de la Cofradía el gesto de caridad mostrado por los asistentes.

A las 22 h., con una noche más primaveral que propia del invierno, se iniciaba la procesión del “silencio” que transcurrió por un recorrido muy similar al del s. XVII: calle Purísima, Almas, Pastores, pl. del Ángel, Argén, Mesones, san Antonio, Palacio, Silleros y Merced. En diversos puntos del recorrido se leyó la Pasión y Muerte de N. S. Jesucristo, según el evangelista san Marcos, dividida en catorce “tramos”. De esta forma se recupera el hecho de procesionar por estas calles del casco antiguo segobricense, que se conoce por las declaraciones efectuadas ante el tribunal de la Inquisión en Segorbe, entre otros por el beneficiado de la catedral mosén Josep Mançanera y del Arcediano mosén Eugenio Caspe. Debido a esta intervención inquisitorial, por edicto de 1619, se dejó de realizar.

Basándose en este hecho histórico y conforme a las manifestaciones realizadas, el desfile penitencial mantiene la misma estructura: abre el camino el Guión de la Loable Cofradía, a continuación los cofrades revestidos con su vesta recogida, guantes y vela. En el centro de la comitiva se situó la imagen del Santísimo Cristo de las Mercedes, portado por el clavario del presente año don Guillermo Silvestre Ordaz, acompañado por dos mayorales con sendos faroles. Tras la venerada imagen se situaron los “devotos”, en un elevado número de fieles, cerrando el cortejo el Prior de la Cofradía M.I. señor don Federico L. Caudé Ferrandis y dos componentes del Cabildo.

En profundo silencio se desfiló por callejuelas estrechas y ante las murallas que, invitaban al recogimiento y a la meditación, trasladándose nuestros pasos al siglo XVII.   Completada la lectura del Evangelio según san Marcos en catorce estaciones del recorrido, llegados al templo, el Prior pronunció unas palabras señalando el acontecimiento vivido, dándose paso a la veneración del Santísimo Cristo de las Mercedes, concluyendo así el acto.

El Cabildo de la Cofradía agradece a todos los asistentes su presencia y devoción mostrada durante la procesión del “silencio”, gracias a su participación, se recupera una tradición perdida en el tiempo.

JOYERIA ROYO
RODOLFO Y VENTURA

Carlos Laffarga Civera

Cofrade Mayor