-Reales amores o Amores reales

Que si no se lleva bien con sus suegros. Y menos con sus cuñadas. Que si no iba a celebrar San Valentín. Que si es la que lleva los pantalones en casa. Que si a las niñas, las lleva más rectas que una vela. Que si se nos ha vuelto una estirada, desde que contrajo matrimonio con el entonces Príncipe de Asturias, D. Felipe de Borbón y Grecia. Que si patatín, que si patatán. ¡Xè, parad el monopatín eléctrico, caramba! No me refiero a ninguna vecina mía, claro. Sino a nuestra Reina, Doña Leticia, que ha acaparado más portadas en catorce años de matrimonio con el Rey, que su suegra. Por algo será. Para bien y/o para mal, el caso, Doña Letizia, que hablen de usted. Bien o mal, pero que hablen, de usted, ¡caray!

RODOLFO Y VENTURA
ESCUELA DE DANZA
JOYERIA ROYO
Todo esto viene a cuento del beso que le ha dado en la mejilla, nuestro Rey a la Reina, en la clausura del Congreso Mundial del Derecho. Donde recibió el Premio Mundial de la Paz y de la Libertad, por parte de la Asociación Mundial de Juristas. El rey Felipe VI, más acostumbrado a otorgar premios, que a recibirlos, se emocionó. Y tras haber recibido el galardón, dio un beso en la mejilla a Doña Leticia. Desmintiendo así de paso, los cada vez más apremiantes rumores, de que se llevaban mal entre ellos. Todo por qué no habían muestras de cariño fehacientes entre ambos reales cónyuges. Y yo me pregunto, qué quienes somos nosotros, para criticarlos.

Todo, por qué cuando están de visitas oficiales, se muestran circunspectos. Es decir, más bien secos entre ellos. ¿Sabemos cómo son en realidad, de puertas para adentro? ¿Si se quieren o no? ¿No, verdad? Ahora este tímido besito del Rey a la Reina, está acallando muchas bocas. La aparente falta de afectio maritalis (amor conyugal, en latín), es debido a un algo más que rígido protocolo real, que impide que los Reyes tengan muestras de aprecio entre ambos. Como ocurre en otros estados monárquicos. Y en menor medida, en los republicanos. En cuanto a la falta del apoyo de la Monarquía a la ceremonia de entrega de los Goya, sus razones tendrán.

Bueno, pues yo admiro mucho a nuestros Reyes, que se han encontrado con un panorama bastante más feo, que los Eméritos. El rey Felipe VI, ha tenido que lidiar con cuatro cambios de Gobierno, en cinco años. Más una fuerte crisis económica. Y la catalana. En cuanto a Doña Letizia, fue muy valiente al dejar su cómodo puesto de presentadora de los Informativos de la Noche, en RTVE, por el de Reina de España. Donde está en el ojo del huracán a perpetuidad. Con todo lo que ello implica. Lo demás, que si se lleva bien o no con la Familia del Rey, es pecatta minuta. Nos la hace más cercana aún si cabe. Porque lo que les ocurre a ellos, también ocurre en el resto de familias españolas. ¿O no, Doña Letizia?

Amparo Gimeno Pastor