Las campanas de Soneja ya suenan con toda su fuerza después de concluir los trabajos de restauración de la torre campanario llevados a cabo por el obispado de la diócesis Segorbe-Castellón.

La actuación que ha llevado a cabo durante el último año ha permitido recuperar el aspecto original de la torre, que estuvo lista para la fiesta del Corpus y que brilló con luz propia durante este día tan emblemático

El campanario de la Iglesia parroquial de San Miguel de Soneja empezó a ser restaurado a finales del pasado verano por el obispado de la diócesis Segorbe-Castellón, con el fin de consolidar la parte superior del mismo y eliminar el riesgo de desprendimientos.

Restauran el campanario de Soneja

Cuerpo superior del campanario. Foto: Chelo Torrejón.

Dicho riesgo obligó a modificar los planes iniciales del párroco local, que pretendía desarrollar un proyecto para iluminar la iglesia y sustituir los deteriorados ventanales, cuyo presupuesto, alrededor de 30.000 €, tuvo que ser destinado a la restauración de la torre campanario, según explicó el párroco a InfoPalancia.

La actuación ha afectado a los dos cuerpos superiores del campanario, que alberga el conjunto sonoro más antiguo y valioso de la jurisdicción eclesiástica. El mismo está compuesto por seis campanas. Éstas datan de 1250, la más antigua conocida como la campana de los cuartos; de 1550, la llamada María; de 1794, otra de de nombre Salvadora;de 1795 son dos de ellas bautizadas como Josefa y Miguela; y la última, y más reciente, de 1847, tiene el nombre de Nuestra Señora del Pilar.

La torre del campanario de Soneja es un inmueble de planta cuadrada, de varios cuerpos. El primero de ellos se remonta, según parece, a los siglos XIV y XV. A mediados del siglo XVIII se aprovechó esta torre para albergar el campanario de la nueva iglesia que se estaba construyendo, añadiéndole el cuerpo superior, en el que se ubican las campanas de volteo, y un tercer cuerpo que corresponde al cupulín, donde se ubican las campanas del reloj.

Restauran el campanario de Soneja

Chelo Torrejón.