Mucho hay que considerar sobre la clasificación de España a estos octavos de final luego de su eliminación temprana en la edición pasada. Se puede decir que esta vez La Roja puede aspirar a llegar mucho más allá de los cuatro partidos, tomando en cuenta la actualidad de la anfitriona Rusia y su aparatosa derrota ante el conjunto uruguayo.

Considerando las variables internas de la selección es de asombrar el gran trabajo táctico y deportivo no solo de los mediocampistas, cuyo rendimiento promedio en los juegos iniciales está más que justificado, sino también de los delanteros, cuyo desempeño ha sido de prolijo y excelso al momento de definir las ocasiones más importantes. No está demás el decir que la mayoría de los goles de España (4 de 6) han sido anotados por delanteros, destacando a Diego Costa por 3 de ellos y a Lago Aspas por un gesto técnico excelente en el suyo.

Sin embargo, la selección española debería tomar en cuenta la variable de Rodrigo Moreno como alternativa para estos encuentros por venir (por lo menos el de Rusia), un delantero con llegada, remate aéreo y gran juego con los pies. Este delantero del Valencia asombró este aňo en La Liga gracias a sus más de 15 goles anotados y su gran trabajo de definición dentro del área.

No cabe duda que su estilo de juego es el indicado si se quiere adecuar a los pases filtrados que jugadores como Iniesta, Silva, Isco, Busquets y compañía son capaces de ofrecer, adecuando al delantero a una posición única como el mano a mano con el portero y así destacar su capacidad goleadora, algo que a Rodrigo se le da muy bien y donde (a veces) tiene esa cualidad de “sangre fría” para definir picándola sobre el guardameta.

Por supuesto, también se puede contar con su capacidad aérea en momentos de desesperación, donde el equipo no tenga ya la capacidad de crear sino de simplemente meter balones al área. Durante estas situaciones, el delantero goza también de una buena comodidad, destacando sus más de 5 goles con la cabeza de los anotados en la campaña nacional, así como una cualidad perfecta de bajar balones altos con un control perfecto.

Finalmente, y algo que lo hace ser el “match” perfecto para la selección es su talento de entenderse con los jugadores que lo asisten, algo que muy pocos delanteros en la actualidad poseen debido a la propia condición y características. Un ariete natural es un definidor cuyo único trabajo es anotar los balones recibidos por centros o pases cortos, aprovechando un espacio y metiendo la pelota a la red como sea.

No obstante, el trabajo de Moreno va mucho más allá de eso: el joven del Valencia es capaz de combinarse con los volantes viniendo de atrás y así fabricar su propio espacio para definir, algo inaudito hace unos años en este deporte y una habilidad muy excepcional que posee un muchacho que no llega a los 25 años de edad.

Todo esto y mucho más hacen de Rodrigo Moreno un talento a tomar en cuenta para los siguientes compromisos, en aras de llevar a España a jugar 7 partidos y consagrarse nuevamente, como lo hicieron hace 8 años.

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