Las benignas temperaturas registradas hoy han favorecido la masiva participación en la romería hasta la ermita de San Cristóbal celebrada en Castellnovo, donde el Ayuntamiento obsequia a cada uno de los romeros con una pastilla de chocolate y una botella de vino, además de con una pulsera de tela, una caña y una bolsa de golosinas para los niños.

El reparto de regalos ha tenido lugar en la explonada del aceso a la ermita de San Cristobal, hasta la que se llega por un empinado y serpenteante camino. Desde la ermita se divisa una de las panorámicas más impresionantes y hermosas del valle del río Palancia.

El Ayuntamiento ha repartido esta mañana alrededor de unas 1.000 pastillas de chocolate y otras tantas botellas de vino, según indicó a InfoPalancia la alcaldesa María Teresa Gonzalbo, con las que los romeros acompañaron el almuerzo entre amigos que suelen celebrar en la ermita.

Romería a la ermita de San Cristobal

Romería a la ermita de San Cristobal

El origen y explicación de esta antigua tradición parece no ser recordada por nadie en la población, dado que “todos sabemos que esto viene de muy atrás pero nadie sabe porque se hacen estos regalos. Antiguamente esto se hacía para dar la bienvenida a la primavera y bendecir las cosechas”, según relataron a InfoPalancia algunos vecinos.

La celebración movió a más de 1.500 personas, la mayoría de las cuales aprovecharon el día para comer en los alrededores de la ermita hasta la que la mayoría de las cuales subieron andando.

La Romería a la ermita de San Cristobal suele hacerse a pie

La ascensión en coche hasta la ermita sólo puede hacerse a primera hora, dado que a partir de las doce el tráfico rodado de subida es cortado y controlado por la Guardia Civil para evitar conflictos.

La ermita de San Cristóbal se ubica sobre el monte de homónimo nombre, hasta la que se llega en ascensión de más de 500 metros de empinadas cuestas, junto a la que se emplazan la mayor parte de las antenas de telefonía móvil y de televisión del termino municipal, cuya extensión es bendecida por el párroco local, Vicente Galindo, previa la celebración de la tradicional Eucaristía celebrada en el lugar.

A primera hora de la tarde los romeros bajan en procesión con la Santa Cruz hasta el centro de la población, donde curiosamente se acercan hasta el céntrico Bar Gimeno para recoger una ofrenda floral y el Salto Palio y desplazarse después hasta la Iglesia Parroquial.

La celebración de la fiesta de la Santa Cruz es para los castellnoveros un anuncio de la llegada de la primavera, durante la que los municipios de la comarca del Alto Palancia se sumergen en un rosario de celebraciones festivas.

Chelo Torrejón.