¿Has tenido o tienes dolor de espalda? ¿Tu trabajo es sedentario y cada vez te molesta más la espalda? ¿Crees que es normal que te duela por tu edad? Además, seguramente has oído aquello de “Si te duele la espalda intenta no moverte mucho” o “tómate esta pastilla o ponte esta pomada”.

Si te sientes identificado con lo anterior, te recomiendo que sigas leyendo, porque te voy a explicar las claves para olvidarte del dolor de espalda para siempre.

Si analizamos la anatomía de la columna vertebral, nos damos cuenta de que está creada y diseñada para nuestras necesidades. Nada es casualidad.

Cada tipo de vértebra presenta una forma determinada en función nuestras necesidades de movilidad. Las curvaturas están pensadas y diseñadas para reducir las cargas que se ejercen sobre las vértebras, es por eso que se observan dos curvaturas cóncavas y dos convexas. Ahora piensa en los discos intervertebrales, esos discos que producen las famosas “hernias”. Estos actúan como amortiguadores de los impactos, fricciones y tracciones a las que sometemos cada día, a la columna vertebral, con nuestras actividades diarias.

Con cada acción, gesto o actividad vamos degenerando a lo largo del día esas estructuras, las cuales se regeneran mayoritariamente por la noche mientras estamos durmiendo.

Tener una espalda sana y sin dolores para siempre es algo que muchas personas ni se plantean, pero si tú no eres uno de ellos y quieres vivir libre de dolores, presta mucha atención a lo que viene a continuación.

Antes de mostrarte las claves o aspectos fundamentales para mantener una espalda sin dolores y cuya función sea la correcta, me gustaría que imaginaras que tu espalda es una rueda y que esa rueda está dividida en siete porciones de igual tamaño. Cada porción la divides en 10 porciones y a cada una se le asigna un número, comenzando con el 1 en la parte central y el 10 en la parte más externa de la rueda. Una vez hayas elaborado tu rueda, es el momento de hablarte de cada porción que la forman.

JOYERIA ROYO
RODOLFO Y VENTURA

Los factores o claves que debes de empezar a tener en cuenta a partir de este momento y que van a permitir prevenir; o bien, erradicar tus dolores o prevenir la aparición de dolores de espalda, con el objetivo de mejorar tu calidad de vida y no tener que sufrir limitaciones funcionales debido a esos dolores, son los siguientes:

  • Flexibilidad: La falta de movimiento unida a las continuas contracturas que se generan en nuestro sistema musculo-esquelético, van reduciendo los grados de movilidad de la columna vertebral que, favorecido por acortamientos en la parte posterior y anterior del cuerpo, limitan nuestra capacidad de movimiento y enderezamiento; y, en consecuencia, se generan más tensiones y contracturas que nos llevará al dolor o aumento del mismo.
  • Movilidad: Un bajo grado de flexibilidad estará acompañado casi con total seguridad de una falta de movilidad de tu columna. Si la capacidad de moverse de tu espalda no es la que necesita, entonces aumentará la probabilidad de una lesión que se multiplica exponencialmente en el momento que requieras realizar un movimiento que implique un grado de movilidad superior al que tu columna es capaz de realizar. El junco podría partir y generar consecuencias para nada deseables.
  • Higiene postural: Cada vez más los trabajos son sedentarios o implican posiciones repetitivas mantenidas en el tiempo. También podemos dedicar nuestra jornada laboral a levantar y transportar cargas. Esta claro que no podemos cambiar de trabajo, pero sí que podemos mejorar ciertos aspectos de nuestra posición y no provocar tanto daño a la espalda.
  • Entrenamiento de fuerza: La musculatura asociada a la columna vertebral está creada para soportar cargas constantes y de esa forma mantener la postura. El sedentarismo reduce el tono muscular y favorece su acortamiento, lo que lleva a modificaciones en la estática y dinámica del cuerpo. La columna vertebral necesita una preparación física y un adecuado equilibrio muscular, por lo que es esencial practicar ejercicios específicos para contrarrestar la tendencia a plegarse sobre sí misma.
  • Nutrición: Una nutrición equilibrada, basada en lo que denominamos “real food”, va a permitir reducir los procesos inflamatorios que generan desequilibrios y debilidades dentro de nuestro organismo. Además, al aportar nutrientes de calidad a tu organismo, tus células van a realizar una función más completa y en consecuencia la musculatura que protege tu columna, estará mucho más preparada para cumplir su misión
  • Hidratación: Los discos intervertebrales están formados en un 80% por agua, por lo que resulta fundamental mantenernos hidratados para de esta forma reducir su desgaste
  • Peso: El peso excesivo, es decir un sobrepeso u obesidad, es un agravante de la aparición de dolor de espalda ya que la columna deberá soportar cargas mayores cada día. Lógicamente, un exceso de peso será más preocupante cuando es a causa de un exceso de grasa corporal y no a un gran porcentaje de masa muscular, como podría ser el caso de un atleta que se dedique al culturismo o levantamiento de peso. Tu peso estará directamente relacionado con tus niveles de actividad física, entrenamiento de fuerza, nutrición e hidratación, por lo que, si consigues controlar esos aspectos, el peso no será un problema para ti.

¿Recuerdas la rueda que habías elaborado anteriormente?

Ahora es momento de que puntúes cada porción de 1 a 10 en función de cómo percibes que cumples con cada porción. Debes saber que el 1 es que no lo estás haciendo y el 10 que tienes una alta conciencia de esa porción y que la realizas diariamente. Una vez hayas puntuado cada una, es momento de unir cada punto entre sí.

Casi seguro que no te sale una rueda uniforme, es decir que es una línea con curvas. Ahora piensa si tu usarías esa rueda para ir con tu coche, seguramente sea difícil y peligroso, sobre todo peligroso y contraproducente.

Tu espalda está como esa rueda, ¿no deberías llevar una espalda uniforme?

Toma acción, ponte al trabajo y conseguirás tener una espalda sana y sin dolores para siempre.