San Comprín o San Valentín

JOYERIA ROYO
RODOLFO Y VENTURA
O San Comprín, como llamo yo a este día. Hoy es el día de los enamorados, o el amor está en el aire, y mejor lo dejamos aquí Mª Amparito. No te me pongas cursilona, que no es tu estilo. Lo tuyo es ser una gamberra, pues eso a hacer el gamberro.

¡Sí! Habéis leído bien, hoy es San Comprín. El día de hacerle un regalo a la fuerza a tu pareja. Como si un hubiesen más días para regalar cosas a tu novio, o tu esposa. Sin ir más lejos, San Dionís, que más nuestro, más valenciano. Pero somos unos copiamonas, ale, a imitar a los yankies, y… ¿Y quieres dejar ya de meterte con el Santo, y hablar del tema, Mª Amparito, colegui? Pos vamos a hablar del amor.

Conste que soy soltera total. Y cuando llegaba este día de más joven, me cabreaba de lo lindo. Mi padre, para consolarme me decía que lo celebrara con él, que era el primer hombre, y el principal. Pero no, yo quería mi regalito de novio. Ya no. Y lo digo en serio. Si he llegado a los casi cincuenta y tres años, solteronísima será por algo. ¡Y eso que me he probado de zapatos!, como para llenar, ejem… eso como para lo que sea. Pero, ¡alto, Mª Amparito! Que nadie sabe de tu teoría sobre los zapatos y los novios. Pues, ale a contarla.

Mirad, si para comprarnos unos zapatos, que es lo que más nos dura del guardarropía de cada cual, vamos a varias zapaterías y no probamos toda enterita. Finalmente, ya nos decidimos por un par en concreto. Cómodos, modernos y que nos vaya para todo. ¿Verdad, que sí lo hacemos? Sí, es verdad. Pues con las parejas, pasa lo mismo. Hay que probarse unos cuantos, antes de decirse por uno en concreto. Hay quienes aciertan a la primera, como mis padres o mi hermana y mi cuñado, que en paz descansen los cuatro. Eso es un mérito. Pero, yo que llevo de zapaterías probadas, no me decanto por ninguno. El par que no me viene grande, me viene pequeño. O no me gusta su color, pero sí el diseño. Para todo tengo excusa. En fin, que otro años más, celebraré San Comprín, yo solita. Y este año, me compro los consabidos pastelitos con forma de corazón. Y me los zamparé yo solita, ale. ¡Chinchad y rabiad, ale!

Eso sí, ¡feliz San Valentín a todos los habitantes del Alto Palancia! ¡Ale!

Amparo Gimeno – Foto:Jacinto Baguena