©  Segorbe prepara la primera Entrada de Toros y Caballos .-

El sonido de una carcasa explosionando en el cielo pocos segundos después de que el reloj del campanario de la Catedral Basílica de Segorbe marque las dos de la tarde determinará el estallido de alegría y felicidad de los segorbinos, que mañana celebrará la primera Entrada de toros y Caballos del año.

A esa hora reloj entre 15.000 y 20.000 personas se darán cita en la calle de Colón, para oler, vivir, sentir y vibrar participando como un elemento más, único e imprescindible, en la Entrada de Toros y Caballos, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional en el año 2.005 y bien de interés cultural inmaterial en el 2011.

Sin embargo los primeros orígenes documentales de la Entrada se remontan al siglo XIV, ya que esta ha sabido mantener y conservar los muchos elementos que la caracterizan y singularizan.

Durante sus seis siglos de historia apenas han cambiado algo de la Entrada, de tal forma que los pocos cambios acontecidos obedecen más que otra cosa a razones de seguridad, dado que la cada vez creciente afluencia de publico obliga a tomar mayores medidas de prevención.

Entre dichas medidas figuran el simulacro de evacuación a través de la calle Julio Cervera y plaza del Agua Limpia que está previsto celebrar mañana a las once de la mañana.

Así las cosas como máximo 13 caballistas y sus monturas esperaran en la plaza de los Mesones la salida de los morlacos desde Argén para enfilar la calle Colón, con el fin de guiar y abrir paso entre la multitud a los seis astados para recorrer los 450 metros que separan Mesones de la Cueva Santa.

Ellos son la única barrera de protección entre público y astados. Es el público el que, como si de un milagro se tratase, consigue apartarse unas décimas de segundo antes de que llegue la manada formando una especie de cremallera que se abre y se cierra.

La manada ha de formar un rombo o punta de flecha perfecta para que todo salga a la perfección, ya que así los equinos consiguen dar al público la protección que la ausencia de vallas no les da.

Aún así, la Entrada de Toros y Caballos es mucho más que esa estampa perfecta de plasticidad que dibujan jinetes, toros, caballos y público, ya que el encierro oculta un trasfondo etnológico de la identidad y sentimiento de todo un pueblo.

Segorbe prepara la primera Entrada de Toros y Caballos

Chelo Torrejón