Sí a Susana Díaz

Las Primarias a la elección de Secretario General del PSOE han trascendido a la sociedad y a los medios de comunicación social. El Alto Palancia no es ajeno a ese proceso. Los afiliados definen sus preferencias y el día 21 de mayo hablarán las urnas.

En el PSOE no existe el pensamiento único como en el PP. Siempre ha existido una diversidad y una sana convivencia dentro y fuera de las Casas del Pueblo. Fuimos los primeros en instalar la elección de nuestros secretarios generales por primarias (1 militante 1 voto, votación secreta).

Dos varones y una mujer se disputan la secretaría general. No da igual la persona elegida. Cada una de ellas tienen un concepto diferente de la organización, de la relación institucional y estrategia socialista, del papel transformador de la dinámica social pensando en las personas y en los más desfavorecidos. Es cierto que no son ni significan lo mismo. Tienen referentes distintos. Yo he avalado a Susana Diaz y voy a votarle. Deseo argumentar mi decisión.

No voy a entrar en la descalificación de candidatos. Es cierto que algunos de los delfines “ex–lo–que-sea” del candidato Pedro Sánchez se han pasado cuatrocientos pueblos con aseveraciones tremendistas, adjetivos calificativos groseros, afirmaciones sin demostrar, e incluso hasta el de hoy, sin rectificar. Se han empeñado en tensar y agriar la fiesta democrática. Desde mi punto de vista han construido un relato nada veraz con mantras simplistas e interesados. Primero se amagó que no se iban a celebrar primarias. Después se llamó “golpe” a una decisión democrática del Comité Federal (de mal recuerdo, emitido en directo por tv y emisoras de radio) ante el anuncio de un Congreso a 20 días sin ideas y sin ponencias que le dieran una mínima arquitectura, o el victimismo y la falsa polarización “militancia contra aparato”.

No sé dónde está el aparato de la candidata Susana en el Alto Palancia o en la provincia de Castellón. Los que hemos dado el rostro a la candidata Susana en el Alto Palancia hemos tenido dos aparatos: el vehículo para visitar a los compañeros y compañeras a la hora que fuera, y el bolígrafo para que, si así lo decidían, firmaran su aval. Ese es el kit completo del odioso aparato que hay que derribar…

Susana Diaz quiere ganar para mejorar la vida de la gente, para garantizar la educación y sanidad públicas, la dependencia, actuar contra el desempleo y a favor de políticas sociales. Es una mujer de 42 años, valiente, que quiere un PSOE ganador. Con identidad clara. Con un espacio nítido entre una supuesta izquierda-inmaculada y una derecha alcanforada-modelo-caja-registradora en la que los hijos mediocres se dedican a la política, y los otros a los grandes asuntos.

Ambiciona ser la primera Secretaria General de un PSOE más que centenario y la primera presidenta del Gobierno de España. Tiene referentes claros y solventes en el pasado reciente, como son Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero. Ambos, junto a la inmensa mayoría de candidatos en primarias, como Edu Madina, apoyan a Susana Díaz.

Quiere incorporar con convicción la perspectiva de género a la organización socialista y a las políticas públicas de la administración general del Estado, que buena falta les hace. Y tiene experiencia de gobierno, sabe cómo sacar adelante actuaciones progresistas, buscar apoyos ciudadanos y mover la maquinaria burocrática de la administración.

Quiero una secretaria general coherente, responsable y que asuma su responsabilidad en los procesos a afrontar. No es de recibo que un secretario general rehúya su responsabilidad con consultas a la militancia para lavarse las manos en momentos difíciles. Se tiene que estar para lo bueno y para lo malo. Es poco ejemplificador que el que toma la decisión final cuando se encuentra con un marrón convoque a la militancia. Para algo están los órganos del partido.

Como dijo en Ontinyent, quiere ser Secretaria General del PSOE, pero no quiere que el PSOE sea de ella. Cree en la gobernanza participativa y colaborativa en un partido federal, en el que las federaciones territoriales tienen un papel esencial a la hora de lanzar actuaciones de proximidad e iniciativas idóneas para hacer efectivas políticas progresistas, sociales, en su ámbito territorial. La Entesa para el Senado en las elecciones generales no fue posible porque el entonces secretario general, con su visión mesetaria y por cálculos raquíticos de su equipo, desoyó al secretario general del PSPV, que era quien conocía bien los mimbres para hacer el canasto.

Sí a Susana DíazApoyo a Susana porque apoyo a Ximo Puig, Secretario General del PSPV, que ha sabido aunar esfuerzos, impulsar el debate sobre las ideas progresistas, practicar el diálogo, y sacar lo mejor de cada uno a favor de la organización. Y que muestra y demuestra como President de la Generalitat que es posible en dos años cambiar muchas cosas y dar la vuelta de calcetín a muchas otras. Con esfuerzo, trabajo, dedicación e ilusión, y pese a una injusta discriminación financiera de la Comunitat, los agujeros negros anteriores, y las zancadillas, sabe dirigir un Consell pensado para facilitar la vida de las personas. Mi voto no va a servir para poder debilitar la posición de Ximo Puig como Presidente de un buen gobierno de izquierdas después de más de 20 años de un mal gobierno de derechas. Ni tampoco para desdibujar un PSPV fuerte y con sólido peso específico en el PSOE. Aquí no hay segundas vueltas.

RODOLFO Y VENTURA
JOYERIA ROYO
Tengo claro que no tenemos que aspirar a ser lo que no somos y a lo que nunca hemos sido. Tenemos que ser nosotros mismos y no entrar ni en el postureo de la modernor ni en el inmovilismo acartonado. El PSOE no es Facebook ni un plató de tv con tertulianos sabe-lo-todo, pero que desconocen lo que es no poder llegar a final de mes.

En nuestra votación tenemos que votar en clave interna, pero pensando también en el conjunto de la ciudadanía. Es absurdo correr el riesgo de que nos pase lo que ha sucedido a partidos hermanos en Francia (Hamon…) o Reino Unido (Corbyn…).

Ayer, en mi paseo por la rambla del rio Chico, vi un álamo caído por las lluvias de enero y me fijé en cómo una flor abría sus pétalos. Sonrosados. Me quedé, obviamente, con la flor. Optimismo antropológico. Creo en las personas.    

Eugeni J. De Manuel Rozalén

100%100PSOE

Alto Palancia