Trobadas en valencià

Los escolares en la Iglesia del Socós. Foto: M.L.

A pesar de no hablarlo habitualmente desde hace varios siglos los municipios del Alto Palancia son, al igual que el resto de poblaciones de la Comunitat Valenciana, grandes defensores de los valores culturales de la lengua valenciana, resaltados hoy en las Trobadas en valencià celebradas en Jérica.

Jérica acoge una jornada de Trobadas en valencià

En la villa de Jérica se han dado cita esta mañana más de 900 alumnos de varios centros escolares del Alto Palancia y Alto Mijares de edades entre tres y 16 años para participar activamente en las diversas actividades organizadas dentro de las llamadas Trobadas en valencià.

Dicho encuentro es la primera vez que se celebra en un municipio perteneciente a la comarca del Alto Palancia, a través de la “se pretende dar a conocer el uso del valenciano como lengua y hacer ver que, además, en una zona castellano parlante también nos involucramos en el aprendizaje del valencià y se pueden llevar a cabo este tipo de trobades que, durante estos meses, se realizan en varios puntos de la Comunitat Valenciana”, según la organización.

Desde primera hora de la mañana los escolares del CRA Jérica, Caudiel, Montán y Montanejos, CRA Teresa Toras y Bejís, Colegios de Altura y Viver e Institutos de Secundaria de Segorbe y Jérica se han reunido en la plaza de la Libertad para realizar un pasacalle por las principales calles de Jérica.

Con pancartas identificativas de sus respectivos centros escolares y al son de dolçaina, tabalet y una charanga formada por alumnos, los escolares han disfrutado a lo largo del día de las más de 20 actividades programadas para la ocasión. Talleres didácticos de pinta caras, de relojes de sol, juegos tradicionales, cuentacuentos, experimentos o traga bolas para los más pequeños, se han completado con visitas guiadas a los museos y parajes emblemáticos de Jérica, charlas, teatro u otras actividades para los escolares de secundaria.

El grueso de las actividades se ha concentrado en el paraje de Randurías donde algunos de los estudiantes de los municipios visitantes incluso han disfrutado de una comida de hermandad.

Chelo Torrejón/Ana Monleón.