© Un empate con sabor a triunfo .-

En los primeros minutos de juego de la primera parte el Viveros Mas de Valero dominó la posesión del balón y fue el primero en acercarse a la portería rival, primero un par de disparos de lejos de Salva que se marcharon fuera y luego con un claro mano a mano que acabó con una gran intervención del portero maño.

A los tres minutos del encuentro el entrenador segorbino sacó a pista a Diego que salió con fuerza y casi consigue adelantar al Viveros Mas de Valero con un trallazo lateral que se estrelló en el travesaño zaragozano. A continuación fue el turno para Alex Moral y para el capitán Chover, que tampoco consiguieron desempatar un partido que estaba tremendamente igualado. Tuvo que pedir tiempo muerto el equipo local ya que el Ebrosala estaba presionando duro al Viveros Mas de Valero, buscando el gol ante un inconmensurable David.

Un empate con sabor a triunfo

El equipo frenó los ataques del Ebrosala. Foto: J.Plasencia

Tanto apretaban los visitantes que a falta de cinco minutos para el final de la primera parta en una jugada de estrategia de banda, Ebrosala sorprendió a la defensa amarilla e inauguraba el marcador (0-1). Últimos minutos del primer tiempo y bajón del Viveros. Una nuevo paradón de David evitó en el minuto 17 que los aragoneses marcaran el segundo gol. Al igual que el guardameta maño que paró espectacularmente un disparo del zurdo segorbino, Dani Palomar que podría haber sido el empate, al igual que a falta de 30 segundos para el descanso cuando Luis y Alex Moral tuvieron otra oportunidad que desbarató el portero del Ebrosala.

A pesar de que en los últimos minutos el Viveros Mas de Valero apretó la fortuna no sonrió y se fueron al descanso perdiendo 0-1 y todo por decidir.

La segunda parte transcurría bajo la misma tónica que la primera, la tensión era máxima y los jugadores locales parecían atenazados por lo mucho que había en juego. Mediada la segunda mitad, Raúl Izquierdo anotaba en una buena transición su segundo gol y ponía el 0-2 en el electrónico.

Celebrado el empate. Foto:J.Plasencia

Celebrado el empate. Foto:J.Plasencia

Se complicaba el sueño de la permanencia, las noticias que llegaban de Pinseque no eran las mejores para el Viveros y los segorbinos necesitaban empatar para lograr el objetivo. En el minuto 13 Ebrosala veía como Marcos era expulsado por doble amarilla, y casi cuando el Viveros Mas de Valero llevaba un minuto en superioridad llegó el tanto de Dani Palomar que suponía el 1-2. Este gol espoleó al equipo y a la grada, el Viveros se volcó en busca del empate y en una jugada individual sensacional Braian marcaba el 2-2 y hacía enloquecer a los aficionados amarillos.

Valía el empate, pero un gol de Ebrosala mandaba a tercera a los palantinos. Los maños ajenos a todo lo que había en juego buscaron el tercer tanto pero los jugadores segorbinos se multiplicaban para defender y morir con la camiseta puesta. Apretaba la grada, como muy pocas veces hemos visto, emocionante hasta la extenuación el partido. Quedaban dos segundos y Ebrosala iba a tener un córner a favor.

Angustia y caras de pánico en la grada, tensión y concentración en la pista. Sacaron los maños a anotar pero se impuso la defensa. Estalló la grada, rompió a llorar el equipo, muerto, destrozado por el esfuerzo, pero feliz porque el sueño se había cumplido, y la permanencia ya era un hecho. Sonó la bocina y equipo y afición se unieron para festejar un punto que ya pasa a formar parte de la historia del deporte segorbino.

Crónica de una merecida victoria

Mª Esperanza Orellana