El incendio avanza por una zona de difícil acceso y los equipos trabajan sobre los dos flancos para contener las llamas
Un rayo está detrás del incendio forestal declarado este jueves entre los términos municipales de Segorbe, en Castellón, y Gátova, en Valencia. El fuego, localizado en una zona forestal de la Sierra Calderona, ha obligado a desplegar un amplio dispositivo de extinción ante la dificultad del terreno y la evolución de las llamas.
El Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat Valenciana activó durante la noche la Situación 1 del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales (PEIF), un nivel previsto para incendios que pueden afectar de forma grave a terrenos forestales o tener una posible afección, aunque sea leve, sobre bienes no forestales.

La noche dejó una imagen especialmente preocupante en las laderas de la sierra. Las llamas se extendieron por una zona de acceso terrestre complicado, lo que ha obligado a los equipos de emergencia a concentrar sus esfuerzos en los dos flancos del incendio. Bomberos Dipcas informó durante la madrugada de que el operativo continuaba trabajando sobre el terreno para frenar la evolución del fuego.
Un despliegue entre dos provincias
La respuesta ha obligado a coordinar medios de Castellón y Valencia. En la zona trabajan 11 unidades de Bomberos Forestales de la Generalitat, además de dos dotaciones del Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón y otras dos de Bomberos de Valencia.
El dispositivo se completa con dos brigadas forestales BRIFO, unidades de mando y jefatura, coordinadores forestales y técnicos especializados.
La dimensión del operativo refleja la preocupación de los servicios de emergencia por un incendio que se desarrolla en un entorno forestal especialmente sensible. El fuego se encuentra en las proximidades del límite entre ambas comunidades provinciales, en las faldas del Pico del Águila y del Molino, dentro del entorno de la Sierra Calderona.
La tormenta como origen del fuego
La hipótesis que manejan los servicios de emergencia sitúa el origen del incendio en la intensa actividad eléctrica registrada durante la tormenta. Un rayo habría prendido la vegetación y dado lugar al foco que posteriormente comenzó a propagarse.

La situación meteorológica añade dificultad a unas labores de extinción que se desarrollan en plena temporada de alto riesgo de incendios forestales. El terreno, la vegetación seca y las condiciones cambiantes pueden favorecer una rápida evolución de las llamas.
Durante las primeras horas, la prioridad de los equipos ha sido contener el incendio y evitar que el fuego gane terreno. Bomberos Dipcas ha señalado que los trabajos se concentran en los dos flancos del incendio, mientras se mantiene el seguimiento de su evolución.
Por ahora, el dispositivo continúa desplegado y la situación permanece bajo vigilancia. La evolución del perímetro durante las próximas horas será determinante para saber si los equipos consiguen estabilizar definitivamente el incendio.
En una comarca que ha vivido este verano varios episodios de incendios forestales, el fuego de Segorbe vuelve a poner a la Sierra Calderona bajo la amenaza de las llamas. Esta vez, todo apunta al cielo como origen del incendio: un rayo que, en cuestión de horas, convirtió una tormenta de verano en una nueva emergencia forestal.
Texto: Redacción. Foto: Bomberos de Castellón











